Sinopsis
Son tres mujeres y cada una pasa por una situación diferente: Nadia está poniendo anuncios para encontrar a un chico con el que salir. Molly ya lo ha encontrado, aunque
no le va mucho mejor: espera un hijo y su pareja quiere dejar su trabajo. Y, por último, Debbie ha dado un paso más: ya tiene un hijo, pero está separada de su marido. Mientras, Londres late a su alrededor.
no le va mucho mejor: espera un hijo y su pareja quiere dejar su trabajo. Y, por último, Debbie ha dado un paso más: ya tiene un hijo, pero está separada de su marido. Mientras, Londres late a su alrededor.
Crítica
Puntuación del crítico10La obra maestra de Michael Winterbottom.
Estamos ante una de las mejores y más sinceras radiografías urbanas que se han hecho en los últimos años.
El tema de las historias y las vidas que se cruzan se ha convertido en un género en sí mismo y Winterbottom lo usa aquí para retratar la vida de tres mujeres en el Londres actual.
El guión es perfecto, cercano, lleno de humor y ternura, con personajes que me identifico y diálogos sensacionales. El tratamiento de temas como la soledad urbana, la búsqueda de la felicidad, las relaciones paterno-filiales o la amistad destilan verdad y sentimientos por todas partes. La cotidianidad, la tristeza y el día a día son plasmados de forma inmejorable por Winterbottom, cámara en mano, haciendo casi un documental de nuestras existencias.
Las historias están fantásticamente conectadas. Parece que algunas van a quedar en el aire pero luego nos sorprenden y se unen gracias a un guión fenomenalmente urdido.
La música del compositor Michael Nyman merece por sí sola un pedestal. Agridulce, hermosa, melancólica... capta a la perfección el tono y las dimensiones del film. En mi opinión es una de las mejores bandas sonoras de los 90 y personalmente de mis favoritas.
Como suele ocurrir en este tipo de películas corales, todos los actores bordan sus papeles. Si me tuviera que quedar con alguno sería con Gina McKee que hace una actuación muy buena.
El final es magistral en todos los sentidos. Conmovedora, humana y con un mensaje positivo en su desenlace.
No os la perdáis.
Estamos ante una de las mejores y más sinceras radiografías urbanas que se han hecho en los últimos años.
El tema de las historias y las vidas que se cruzan se ha convertido en un género en sí mismo y Winterbottom lo usa aquí para retratar la vida de tres mujeres en el Londres actual.
El guión es perfecto, cercano, lleno de humor y ternura, con personajes que me identifico y diálogos sensacionales. El tratamiento de temas como la soledad urbana, la búsqueda de la felicidad, las relaciones paterno-filiales o la amistad destilan verdad y sentimientos por todas partes. La cotidianidad, la tristeza y el día a día son plasmados de forma inmejorable por Winterbottom, cámara en mano, haciendo casi un documental de nuestras existencias.
Las historias están fantásticamente conectadas. Parece que algunas van a quedar en el aire pero luego nos sorprenden y se unen gracias a un guión fenomenalmente urdido.
La música del compositor Michael Nyman merece por sí sola un pedestal. Agridulce, hermosa, melancólica... capta a la perfección el tono y las dimensiones del film. En mi opinión es una de las mejores bandas sonoras de los 90 y personalmente de mis favoritas.
Como suele ocurrir en este tipo de películas corales, todos los actores bordan sus papeles. Si me tuviera que quedar con alguno sería con Gina McKee que hace una actuación muy buena.
El final es magistral en todos los sentidos. Conmovedora, humana y con un mensaje positivo en su desenlace.
No os la perdáis.
Davis

