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| Cinéfilo
-- Miércoles, 21 de Marzo de 2007 a las 16:01.
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Lo que más me altera la sangre no es el género quinqui en si mismo sino que se haya convertido en sinónimo de "calidad" y reconocimiento gracias a cuatro capullos-críticos-profesionales.
Es algo así como si quisieran, esos críticos, colgarse medallas al "descubrir" cine de "denuncia social" para su regocijo y ego personal. Y claro: luego vamos nosotros y les hacemos el juego diciendo "es un peliculón, me he emocionado..." simplemente por que nos hemos enterado que ha ganado Goyas, lo hemos leído por ahí o TVE (como, en la mayoría de casos, han puesto pasta) nos la ha nombrado en el Telediario..
Yo diría lo contrario. Mira en esta misma página (para no irse muy lejos) la nota de películas sociales como Princesas, Barrio, Yo Soy la Juani o esta mísma. A mi me parece al contrario, que muchas de estas películas se critican desmedidamente para dar una imagen de outsider que no se deja influenciar por la crítica.
¿Resultado? Pues que, entre otras muchas cosas, consigues el efecto de que a los directores jóvenes que quieran hacer algo original y diferente en sus películas que sacar al yonqui de turno, prostituta, quinqui, travestí, vagabundo, etc... no se coman una mierda.
¿Has visto Honor de Caballería, AzulOscuroCasiNegro, Alatriste, La noche de los girasoles, Tu vida en 65 minutos, Concursante... y demás películas españolas estrenadas recientemente? Lo digo porque ninguna de ellas trata sobre putas, yonkis o travestis. ¿Que películas estrenadas en el último año tratan sobre putas o yonkis? Es que a mí me parece un tópico.
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