Una locutora de television sufre el asalto de un maníaco sexual que termina muerto por la policía. Para superar el trauma, la chica decide tomarse unas vacaciones en el campo y es entonces cuando se inicia la verdadera pesadilla...
Crítica
Puntuación del crítico10
Una de las mejores pelis de hombres-lobo que se han realizado, con unos fx de maquillaje impresionantes, gracias a la labor del gran Rob Bottin.
Una lástima que todas sus secuelas sean infinitamente inferiores a esta.
Bien por Joe Dante, la película de Aullidos es imprescindible.
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Ficha de Película enviada por ChopTop el 6 de Agosto de 2003
Myers
desde Haddonfield
, Illinois
Jueves, 7 de Agosto de 2003 a las 22:14
AULLIDOS, en mi modesta opinión, es un titulo imprescindible para todo buen amante del género. Sin duda se encuentra entre mis grandes debilidades y como consecuencia, entre mis cintas predilectas. Es la unión de varios talentos en una sola cinta, y eso salta a la vista. El manejo de cámara que hace Joe Dante (nunca estuvo TAN inspirado como aquí) nos introduce de lleno en una historia muy arquetípica, pero con alguna que otra sorpresa. La deslumbrante fotografía de John Hora, el guión urdido con precisión por John Sayles, la música de Pino Donaggio, los alucinantes FX de maquillaje del gran Rob Bottin, ese lujoso desfile de cameos y la ironía Made in Dante engrandecen y de paso, ensalzan este título al Olimpo del género (suena pedante pero es así). Magnífica atmósfera de misterio con una ambientación muy cuidada. Como siempre, recordatorio para mi heroína Dee Wallace.
Imprescindible.Tiene la mejor transformacion de hombre lobo del celuloide.Verdaderamente espeluznante,perfecta ambientacion.De obligada vision para los amantes del cine de terror
A pesar de todo lo que había oído acerca de "Aullidos", en general me pareció una película un poco floja. Sólo los brillantes fx del maestro Bottin consiguieron llamar mi atención; y verdaderamente, de no ser por la genial labor de Rob Bottin, este título no hubiese pasado de "cutrecillo". El argumento es muy sencillo; y el final, con el comentario de los del bar incluído, es demasiado absurdo, kafkiano... como queráis llamarlo. Eso sí, la película gana mucho con el segundo visionado. Lo mejor, sin duda, la transformación. Y la escena en la que la pata del hombre lobo se convierte en un brazo tampoco tiene desperdicio.