Maravilloso thriller dirigido por Juan José Campanella (autor también de la excelente El hijo de la novia), toda una lección de como dirigir una película y muestra de que sí se pueden realizar en nuestro país (y en Argentina ya que la peli es una coproducción) películas buenas, con factura técnica apabullante, con grandes interpretaciones y con un guión absolutamente impecable, otra historia ya sería que en nuestro país haya mucho director mediocre que no sepa como hacer una película. El secreto de sus ojos, es la fascinante historia de un hombre obsesionado con un caso de su juventud en el que una joven fue violada y asesinada y como sumergiendose en la investigación arrastra consigo las vidas de su mejor amigo (soberbio Guillermo Francella como el fracasado borrachín, todo un acierto tanto en los momentos dramáticos como en los cómicos en los que se luce) y de su jefa con la que mantienen una relación de amor platónico que ninguno de los dos se atreve a confesar. El guión es una trama muy bien urdida que no deja un minuto de respiro y que va de una sorpresa a otra, además de que el film tiene varias secuencias de esas que son totalmente imborrables de la mente (la persecución en el estadio de fútbol, la angustiosa secuencia en la que Benjamin e Irene coinciden en un ascensor con el psicópata Gómez, o el interrogatorio de Irene a Gómez), sin olvidar un reparto magistral, desde el ya alabado Guillermo Francella, pasando por un extraordinario Ricardo Darín en la mejor interpretación de su carrera, Soledad Villamil como la implacable pero adorable inspectora de policia (aunque en la película su cargo tiene otra designación que no recuerdo), Pablo Rago como el desvastador marido de la joven asesinada o la fascinante interpretación del español Javier Godino como el escurridizo asesino. Una lección magistral de cine y una de las mejores películas de habla hispana de la década, que por cierto entró a competición en San Sebastián y no se llevó absolutamente nada (algo obvio, todos sabemos que ese festival de cine hace años que no se preocupa por premiar el arte sino otras cosas), veremos si en los Goya tiene más suerte, aunque el hecho de ser una coproducción creo que hará que sea totalmente ignorada, lo que será un error.
