El mejor soldado que jamás crearon esta a punto de convertirse en su peor pesadilla
Sinopsis
El sargento Todd 3465 es un durísimo soldado entrenado desde su infancia para ser una máquina de matar. Sin embargo una nueva generación de tropas más eficientes está pujando fuertemente para sustituir a los de su especie. Para comprobar semejante superioridad, Todd es enfrentado con una de las nuevas unidades. Derrotado, se le da por muerto y es arrojado a un planeta escombrera.
Pero el azar querrá que ese mismo planeta sea usado por las nuevas tropas como campo de entrenamiento.
Pero el azar querrá que ese mismo planeta sea usado por las nuevas tropas como campo de entrenamiento.
Crítica
Puntuación del crítico2Paul Anderson, inglés fanatizado por las Playstations y director de joyitas como "Mortal Kombat" o "Resident Evil", nos deleita con otra de sus inspiraciones ubicada esta vez a medio camino entre la ridiculez y la incompetencia. Una bazofia ultraviolenta sin historia alguna que más bien parece un pastiche entre "Soldado Universal", "Mad Max" y "Rambo"; cascada evidente de violencia gratuita incapaz de sostenerse en pie por sí sola. Lo curioso es que semejante parida no tiene nada de raro. Es Paul Anderson, ¿qué otra cosa puede esperarse de un hombre que está obsesionado por trasladar videojuegos a la gran pantalla, tal y como demuestra "Alien vs Predator"?.
Lo que sí extraña es la presencia de Kurt Rusell como protagonista. Bien es sabido que este actor es uno de los más irregulares del último cuarto de siglo, alternando trabajos muy destacables con otros mediocres o incluso claramente malos. "Soldier" pertenece a los últimos.
¿Qué droga debieron de administrarle a Rusell para conseguir que trabajase en semejante boñiga cinematográfica?. Y es que el trabajito hecho por este hombre es digno de un premio, no superando la media docena de frases en 90 minutos de cinta. De hecho Rusell se pasa toda la película expresándose mediante gestos simiescos, gruñidos y caras de mala ostia.
Y como no hay dos sin tres, al duo Anderson-Rusell se unió el mendrugo de Jason Scott Lee, conformando así la santísima trinidad de una producción marcadamente nefasta.
En resumen: Paul Anderson nos ofrece otra de sus obras con estética y profundidad de videojuego. Está visto que, a día de hoy, de este pseudo-director no se puede esperar nada bueno salvo "Horizonte Final". El resto son tonterías destinadas a quienes no saben distinguir una consola de juegos de una cámara de cine.
Lo que sí extraña es la presencia de Kurt Rusell como protagonista. Bien es sabido que este actor es uno de los más irregulares del último cuarto de siglo, alternando trabajos muy destacables con otros mediocres o incluso claramente malos. "Soldier" pertenece a los últimos.
¿Qué droga debieron de administrarle a Rusell para conseguir que trabajase en semejante boñiga cinematográfica?. Y es que el trabajito hecho por este hombre es digno de un premio, no superando la media docena de frases en 90 minutos de cinta. De hecho Rusell se pasa toda la película expresándose mediante gestos simiescos, gruñidos y caras de mala ostia.
Y como no hay dos sin tres, al duo Anderson-Rusell se unió el mendrugo de Jason Scott Lee, conformando así la santísima trinidad de una producción marcadamente nefasta.
En resumen: Paul Anderson nos ofrece otra de sus obras con estética y profundidad de videojuego. Está visto que, a día de hoy, de este pseudo-director no se puede esperar nada bueno salvo "Horizonte Final". El resto son tonterías destinadas a quienes no saben distinguir una consola de juegos de una cámara de cine.





