Bruce Willis salva el mundo (otra vez)
Sinopsis
Nos encontramos doscientos cincuenta años en el futuro, la vida tal como la conocemos se encuentra amenazada por la llegada del diablo en forma de amenaza extraterrestre. Sólo el quinto elemento puede impedir que consiga sus fines tras cada ciclo de cinco mil años de espera. Ella contará con la ayuda de un ex-marine conductor de taxis, Corben Dallas. El diablo cuenta con la ayuda del malvado Zorg que busca beneficiarse del incipiente caos.
Crítica
Puntuación del crítico4Coproducción internacional dirigida por el director francés de acción por excelencia, Luc Besson, que lleva a las pantallas un proyecto largamente soñado. Es importante decir que NO es ciencia ficción, sino una película de acción, aventuras y fantasía en un mundo futuro. Con fuertes influencias del cómic, en especial de Moebius que participó en el diseño artístico del film. Pero su espectacular ambientación y sus apabullantes efectos especiales no deben ocultar que estamos ante una película en extremo tonta e infantil, que empieza con mensaje pseudomístico y acaba como muchas de Willis: con tiros y bofetones.
Su humor es cansino y la parte dramática tampoco funciona bien. La palma del desacierto se la lleva Gary Oldman interpretando uno de los villanos más ridículos que se recuerdan (alguien en el antiguo foro lo denominó agudamente como Krispin Klander). En el extremo contrario encontramos a una guapa modelo, por entonces compañera sentimental del director, que se convirtió en fantasía fetiche de gran parte del público masculino embutida en cuatro tiras de cinta aislante: Milla Jovovich dando vida a la angelical Leeloo.
En resumen, peli tan entretenida como estupida, que se puede ver si se baja varios peldaños el listón de exigencia.
Su humor es cansino y la parte dramática tampoco funciona bien. La palma del desacierto se la lleva Gary Oldman interpretando uno de los villanos más ridículos que se recuerdan (alguien en el antiguo foro lo denominó agudamente como Krispin Klander). En el extremo contrario encontramos a una guapa modelo, por entonces compañera sentimental del director, que se convirtió en fantasía fetiche de gran parte del público masculino embutida en cuatro tiras de cinta aislante: Milla Jovovich dando vida a la angelical Leeloo.
En resumen, peli tan entretenida como estupida, que se puede ver si se baja varios peldaños el listón de exigencia.
Aguirregaray


