Sinopsis
Tracy Lord, una guapa y rica mujer de Philadelphia, está a punto de casarse con George Kittredge, un también rico y aburrido hombre de negocios. Para la boda, llegan un par de periodistas, para hacer un reportaje de la boda, a pesar del total desacuerdo de la novia. Pero no son los únicos invitados indeseados del casamiento: también llega el ex-marido de Tracy, un guapo y simpático galán, tan diferente del futuro marido como la noche del día.
Crítica
Puntuación del crítico9 Posiblemente la comedia mas sofisticada del rey de la comedia sofisticada.
Esta gran película reune a un reparto irrepetible en el que figuran mis tres actores favoritos: Cary Grant, Katharine Hepburn y James Stewart, aunque nunca se puede olvidar a los secundarios.
Se trata de un filme que crítica la frivolidad de la aristocracia, y sobre todo la prensa rosa, con gran efectividad. En sus 112 minutos la pelicula se encuentra invadida de una sutil narración en la que se encuentran encubientas nomerosas referencias al amor y al sexo, sobre todo con el absurdo regalo que Dexter hace a Tracy -un barco llamado el amor eterno (clara referencia irónica a su relación)-, en la elipsis del episodio de la piscina, o cuándo Liz, (magnifica Ruth Hussey) periodista enamorada de Connor, ve pasar a este con Tracy mientras le están haciendo la manicura: "¿le duele?" -le pregunta la empleada de la tienda-. "Sí, un poco, pero estoy acostumbrada" -responde Liz-. Menos Sutiles son los intentos de ligoteo del viejo verde tío Willy de nuevo con Liz Imbrie (tremendo personaje que interpreta Roland Young), quien le gusta desde que la ve y a la que incluso llega a pellizcar en el culo.
Siempre con mucha delicadeza Cukor nos intruduce a la familia Lord, que se tira toda la película haciendo el paripé, primero con los periodistas, luego con el tema del "affair" de el padre de Tracy con una bailarina, y después en la fiesta y en la boda.
Hay secuencias muy destacadas como al principio cuándo Dexter es hechado de casa por Tracy, esta le rompe un palo de golf y el le contesta agarrandole de la cara y tirandola al suelo (un poco fuerte para la época). Después está cuando llegan los periodistas (ambos muy ir"ocnicos y cínicos) a la casa y las multiples bromas que hacen sobre el tamaño de la enorme casa y las cosas que allí hay. Otra de ellas es toda la escena en la que se pone verde a tracy por todos los lados, se le acusa de tenerselo muy creido, no pensar en los demás y de no haber hecho nada en su vida, e incluso su padre le culpa del rollito con la bailarina, por no hacerle ni caso. Debido a esto Tracy se engancha una borrachera brutal y llegamos a la noche de la fiesta y a la posfiesta, en la que Macauly y Tracy acaban juntos con una trompa tremenda.
Cabe destacar también el personaje de George Kittredge, interpretado por el actor que se hace mas antipatico, sin embargo esa antipatia es perfecta para la película. Y la hermana pequeña de Tracy, Donna, el personaje mas cínico del film: "He tenido un sueño, vi que Tracy y Macauly se bañaban juntos en la piscina".
Gran película de Cukor que sin embargo decepciona algo en el final, un tanto aparatoso y artificioso.
Esta gran película reune a un reparto irrepetible en el que figuran mis tres actores favoritos: Cary Grant, Katharine Hepburn y James Stewart, aunque nunca se puede olvidar a los secundarios.
Se trata de un filme que crítica la frivolidad de la aristocracia, y sobre todo la prensa rosa, con gran efectividad. En sus 112 minutos la pelicula se encuentra invadida de una sutil narración en la que se encuentran encubientas nomerosas referencias al amor y al sexo, sobre todo con el absurdo regalo que Dexter hace a Tracy -un barco llamado el amor eterno (clara referencia irónica a su relación)-, en la elipsis del episodio de la piscina, o cuándo Liz, (magnifica Ruth Hussey) periodista enamorada de Connor, ve pasar a este con Tracy mientras le están haciendo la manicura: "¿le duele?" -le pregunta la empleada de la tienda-. "Sí, un poco, pero estoy acostumbrada" -responde Liz-. Menos Sutiles son los intentos de ligoteo del viejo verde tío Willy de nuevo con Liz Imbrie (tremendo personaje que interpreta Roland Young), quien le gusta desde que la ve y a la que incluso llega a pellizcar en el culo.
Siempre con mucha delicadeza Cukor nos intruduce a la familia Lord, que se tira toda la película haciendo el paripé, primero con los periodistas, luego con el tema del "affair" de el padre de Tracy con una bailarina, y después en la fiesta y en la boda.
Hay secuencias muy destacadas como al principio cuándo Dexter es hechado de casa por Tracy, esta le rompe un palo de golf y el le contesta agarrandole de la cara y tirandola al suelo (un poco fuerte para la época). Después está cuando llegan los periodistas (ambos muy ir"ocnicos y cínicos) a la casa y las multiples bromas que hacen sobre el tamaño de la enorme casa y las cosas que allí hay. Otra de ellas es toda la escena en la que se pone verde a tracy por todos los lados, se le acusa de tenerselo muy creido, no pensar en los demás y de no haber hecho nada en su vida, e incluso su padre le culpa del rollito con la bailarina, por no hacerle ni caso. Debido a esto Tracy se engancha una borrachera brutal y llegamos a la noche de la fiesta y a la posfiesta, en la que Macauly y Tracy acaban juntos con una trompa tremenda.
Cabe destacar también el personaje de George Kittredge, interpretado por el actor que se hace mas antipatico, sin embargo esa antipatia es perfecta para la película. Y la hermana pequeña de Tracy, Donna, el personaje mas cínico del film: "He tenido un sueño, vi que Tracy y Macauly se bañaban juntos en la piscina".
Gran película de Cukor que sin embargo decepciona algo en el final, un tanto aparatoso y artificioso.
Al Sampietro





