Cuando un avión en el que viaja Edward Douglas sufre un accidente y cae al mar, éste recala en una isla del Pacífico Sur en la que se encuentra un extraño personaje: el doctor Moreau. Este hombre, de piel lechosa y aspecto inquietante, está trabajando en unos experimentos secretos ayudado por Montgomery, su estrecho colaborador.
Crítica
Puntuación del crítico: 4
Adaptación cinematográfica de una escalofriante novela de H.G. Wells, que ya fue llevada a la pantalla en 1933 bajo el título "La isla de las almas perdidas" con Charles Laughton en el terrorífico papel del Dr. Moreau. Después volvió a ser versionada en 1977 bajo el mismo titulo de esta "La isla del Dr.Moreau" donde esta vez es Burt Lancaster quien da vida a este sanguinario científico que experimenta con seres humanos para convertirlos en animales y viceversa.
Por ahora la ultima versión es esta de 1996 donde la cosa les ha salido un poco torcida ya que la película empieza bien y acaba desastrosamente mal, las escenas en la que los animales experimentados se enfrentan contra los científicos es un aburrimiento sangriento y no causa ningún terror.
Hay que decir que la fotografía esta bien, pero lo que en un principio prometió con algunas escenas que consiguen estremecer, mientras transcurre la película el interés baja por un guión mediocre que no daba mas de sí y que no sabe como meter curiosidad al espectador dando un final un tanto puñetero.
Fallida. Una pena ya que podría haber sido una gran película.
☠JACKY☠
Ficha de Película enviada por Jack Skeleton el 22 de Junio de 2004
Infravalorada. Desazonadora reflexión sobre la condición humana disfrazada de entretenida y modesta serie B. Brillan especialmente Thewlis y Balk (dulce y cautivadora) y chirrían, por autoparódicos y grotescos, Brando y Kilmer. Aterradora en algunos momentos, sobre todo cuando se muestra el dolor y la rabia de Hiena y sus secuaces. Notable alto para el gran Stan Winston.
Simpático pero fallido intento por volver a los buenos tiempos de la serie B (pese a que su presupuesto fue harto generoso). Como adaptación del clásico de Wells fracasa, resultando superiores las dos versiones anteriores, pero tiene dentro de su cobertura un aroma a clásico, ajeno a estos tiempos de consumo rápido, amén de algún toque personal que el director logra aplicar al conjunto. Desastroso reparto, donde fracasan en especial Marlon Brando (autoparódico y grotesco) y Val Kilmer, en contraste con los excelentes logros de maquillaje, los auténticos protagonistas. En cualquier caso, es una de las mejores películas del Frankenheimer de los 90, realmente anodino.