Earl Montgomery (Martin Lawrence) es un engreído cadete del Departamento de Policía de L.A. que podría llegar a ser un buen policía si dejara de dar tanto la nota. Su actitud rebelde le lleva a ser expulsado de la academia de policía y se encuentra aceptando un puesto de trabajo como humilde guardia de seguridad en la Seguridad Nacional. Después de ser detenido por un nervioso oficial de policía llamado Hank Rafferty (Steve Zahn), Earl le acusa de acoso y racismo. Hank es obligado a entregar su placa, ingresa en la cárcel y al final también termina trabajando para la Seguridad Nacional. El comportamiento hiperactivo de Earl conduce a una sofisticada operación de contrabando encabezada por Nash (Eric Roberts) y a una posible tapadera policial. Ahora todos quieren ver a Earl y Hank muertos, aunque quizás terminen matándose el uno al otro primero.
Crítica
Puntuación del crítico: 5
Típica película de Martin Lawrence que busca entretener con el mismo humor de siempre. Más o menos lo consigue en esta comedia co-protagonizada con Steve Zahn y cuyo guión esta preparado casi exclusivamente para que estos 2 actores se luzcan haciendo lo que mejor saben hacer. La película resulta entretenida con momentos de humor muy buenos pero sin ser tampoco expectaculares, es para ver una vez si tienes tiempo pero no como para comprársela o gastar una entrada de cine. Decentilla.
Chéster
Ficha de Película enviada por Celtarra el 26 de Enero de 2006
Martin lawrence en su linea y Zahn pues comom q tb, de los 2 m qedo con Martin. la peli algo simplona pero tiene buenas coñas. No es de las mejores de Lawrence pero siempre tiene sus momentos.
Horrible. Martin Lawrence siempre realizando la misma interpretacion. Muecas, gestos, alaridos. Baura filmica con un guion predecible hasta la ultima frase.
Puesde que la peli no sea muy buena, que no sorprenda ni el guión, ni en la interpretación del protagonista, con un papel a su medida, pero a mi me hizo pasar un rato entretenido y tiene momentos bastantes buenos de humor.
Horrible pelicula donde las haya, con un guion desastroso. Aunque lo peor sin dudarlo es la publicidad tan descarada que hacen de las patatas Lays (creo que eran esta marca) ya que hay una secuencia enterita dedicada exclusivamente a pelearse por una paquete de estas patatas, y además diciendo los mismos diálogos que en los anuncios de la tele.