Karin, Maria y Agnes son tres hermanas que se citan en la vieja mansion familiar, tras ser avisadas por el medico de la proxima muerte de la tercera de ellas. Ahora que parte de la familia se encuentra reunida en la casa que las vio crecer, comienzan a recordar todo lo que han hecho y todo lo que ha pasado en sus respectivas vidas. Mientras, la enferma entra en estado agonico y desvela entre confesiones la parte oscura de cuanto la rodeo.
Crítica
Puntuación del crítico: 7
No hay duda que Ingmar Bergman ha sido una de las peronalidades mas importantes de la historia del cine, su influencia se deja entreveer en realizadores tan dispares como Kieslowski o Woddy Allen. Su excesivo trascendentalismo puede llegar a cansar, pero no hay duda que nos encontramos ante un cineasta personal y unico. Gritos y susurros no es la mejor pelicula de Bergman, pero si una de las mas representativas: La muerte, el dolor, la soledad, las relaciones interfamiliares...toda una amalgama conceptual que ha supuesto una constante no solo en su filmografia sino en su forma de ver la vida. La camara de Bergman no grita, susurra; no se involucra en ningun momento en la accion, es un simple espectador pasivo, un ente objetivo que observa sosegadamente tanto la calma como la tormenta. Las escenas de la agonia de la moribunda (con esos carasteristicos primeros planos)es de las cosas mas duras que he presenciado en una pantalla de cine, he visto millones de representaciones sobre la enfermedad, el cancer, pero ninguna tan cruelmente visceral. Hay escenas de fuerte tension dramatica como la reconciliacion de las hermanas (una de las escenas mas famosas de la obra de Bergman) o las conversaciones con la hermana muerta. La fotografia es muy buena asi como las interpretaciones del cuarteto protagonista (yo personalmente me quedo con la casi siempre fantastica Liv Ullmann). Recomendable para los que tengan estomago y quieran ver una pelicula muy personal de un director irrepetible (para bien o para mal)
Ficha de Película enviada por El guardian ciego el 23 de Octubre de 2004
En esta película Bergman nos transmite su idea de la mujer, con cuatro caracteres diferentes que se entrelazan. También mezcla otros de sus temas favoritos como la muerte (esa agonía de Agnes), el sufrimiento (la rabia de Karin) o las relaciones humanas (la criada). Utiliza los colores como símbolo, por ejemplo los fundido en rojos. La historia no es complicada, pero en ocasiones es difícil de interpretar.Un film entre la luz y la penumbra, entre la esperanza y el pesimismo, entre GRITOS Y SUSURROS...
Yo creo que es una obra maestra mayúscula, del Bergman más maduro... No es que Bergman sea trascendental, lo son las personas...algunos más y otros menos. Está claro que cuanto más trascendental seas mas te gustan las películas de Bergman y cuanto menos más te gustan las películas de Vam Damme. es así hay gustos para todos.
Tiene un par de escenas realmente acojonantes y las actrices, en su línea, están inmejorables. No puedo decir nada de la película sin implicarme. No tengo palabras. Bergman siempre sabe representar la psicología de los personajes de una forma tan extrañamente diferente que me deja sin palabras. Lo que he sentido o dejado de sentir mientras la veía lo dejaré aparcado para decir que llevaba tiempo esperando ver algo semejante. En el momento oportuno. Bergman consigue que crea firmemente que el arte tiene vida propia, y que sólo necesita un canal para manifestarse, a través de unos pocos. Esta película tenía que ser así, sin más.