La sangre es la vida.
Sinopsis
Jonathan Harker, un joven abogado, viaja a las sombrias tierras de Transilvania para atender a un cliente de la firma en que trabaja: El Conde Drácula. Pero Drácula tiene sus propios planes, y una vez seguro de que Harker jamás saldrá de su castillo, convertido en prisión, se embarca hasta Inglaterra para extender sus legiones de no-muertos. Solo un grupo de personas en torno a las cuales planea la sombra del vampiro podrán hacerle frente bajo la guía del profesor Abraham Van Helsing...
Crítica
Puntuación del crítico9Hoy en día puede gustar más o menos, puede parecer desfasado y no provocar terror o ser un cúmulo de ideas decimononicas de corte machista y conservador... pero Drácula es Drácula. Nadie podrá quitarle a esta novela el puesto de honor que le corresponde como obra que ha fijado en la mente de las personas la imagen arquetípica del vampiro por antonomasia, y que sería llevado al cine en incontables ocasiones (creo recordar que es el personaje literario más veces adaptado a la gran pantalla). Escrita con un estilo epistolar originalisimo (y escaso), Stoker teje una trama con ciertos toques de suspense bien construido que hoy en día podrían sorprender al lector si no fuera por el hecho de que prácticamente todo el mundo se conoce con sus más y sus menos la historia que se nos está contando, lo cual resta mucho factor sorpresa a la novela. Nos encontramos también con una serie de personajes bien construidos, pero simples en su concepción, destacando por encima de todos la figura del vampiro, un depredador, una bestia sin motivaciones claras que vive para extender su mal, patente en una novela que pese a su innegable tono conservador y de exaltación cristiana cuenta con toda una serie de segundas lecturas de indole sexual o erótica, convenientemente camufladas en su tono romántico y victoriano.
Kraken



