Solsticio de Invierno

Wifredo Lam

 

 

Nueva Logia del Tentáculo

sentido alguno. Sabía que aunque me intentaran seguir por el interior de ese bosque de estilizados árboles no aguantarían mucho tiempo tras mis pasos, pues los Amorfos no estaban acostumbrados a los destellos que producían los árboles de plata, pues su vida transcurría entre semioscuridad y negra tiniebla. (Joseph Curwen)

A pesar de mis seguridades, no pude evitar que un sudor frío recorriese mi cuerpo de arriba abajo. La duda me inoculó un espasmódico miedo que a poco se convirtió en gran pánico. Cuando estaba a punto de sucumbir y entregarme como chivo expiatorio de inmolación, un destello argentífero iluminó mi mente y convertí mi herida en aguerrido arsenal defensivo: viré sobre mis pasos huidizos y me enfilé de cara hacia ese grupo de desdichados Seres Amorfos, no sin antes hacer un minucioso estudio de luces sombras, de forma que los soles de plata que emitía el estilizado bosque hicieran ángulo recto con sus ojos tenebrosos. (Abdul Alhazred)

Fue así como los candentes rayos cayeron, latentes y activos al mismo tiempo, sobre los ojos de los Seres Amorfos y estos comenzaron a chillar con un cacofónico sonido de desesperación; entretanto, yo continué regresando sobre mis pasos, pisando el Sendero de Ónice, hasta que alcancé el borde del pozo al que antes había entrado, sosteniendo aún en mis manos dos de las benditas llaves salvadoras.

Pero, de pronto me di cuenta que el plateado bosque que había percibido en el fondo del pozo se extendía a mi alrededor, hasta donde mi vista alcanzaba a llegar. Eso hizo que me detuviera en

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