Dicen que cuando morimos, todos perdemos 21 gramos
Sinopsis
Tres personas: Paul (Sean Penn), Jack (Benicio Del Toro) y Christina (Naomi Watts); y un trágico accidente que desmonta sus vidas y destinos en una historia que los llevará a las alturas del amor, a las profundidades de la venganza y a la promesa de redención.
Crítica
Puntuación del crítico10Segundo largometraje del director mexicano Alejandro González Iñárritu y primer trabajo suyo en EEUU.
Nos encontramos (a mi modo de ver) ante una de las mejores películas del año junto a Mystic River.
Iñárritu no decepciona tras su opera prima Amores perros (obra maestra), presentándonos una historia sobre un accidente de coche (de consecuencias más trágicas que el de su predecesora) y de como éste une la vida de tres personas totalmente desconocidas marcando sus destinos.
El accidente en sí nunca es mostrado, lo que si hace Iñárritu es usar la repetición conceptual de una misma situación para verlo desde distintas perspectivas. Y esque la dirección es impecable, un genial uso de la cámara (pegada a los actores), y una elección de planos sublime.
La fotografía de Rodrigo Prieto es fantástica y también la música (no tan alienante como la de Amores perros, pero muy buena).
El montaje impresionante. Iñárritu no parece tener ningún interés en la narrativa lineal y muestra los aconteciemientos a destiempo, mezclados, creando un efecto fragmentado de "puzzle" visual maravilloso, mediante el cual conocemos aspectos de los personajes que a priori no entendemos y después se nos muestran de nuevo, con un resultado espléndido. Una implicación absoluta con el espectador que no deja de recibir información y estar atento a la trama. Una narración perfecta, transgresora y deslumbrante. A mi me cautivó y agradezco películas como ésta que tratan al espectador de inteligente.
El guión es muy bueno. Iñárritu es un experto en mostrar los sentimientos de culpa, soledad, vacío y sobre todo dolor. El dolor, por una parte, físico de Paul como enfermo terminal, el dolor de Cristina por la pérdida de sus seres queridos y el dolor de Jack (quizás el personaje mejor trazado y más interesante de los tres) por quitar vidas.
Las actuaciones son sobrenaturales. Es además mi casting favorito de este año (de nuevo junto a Mystic river).
Sean Penn está inconmesurable, da una credibilidad pasmosa a su personaje, desde un estado de contención al que sólo pueden llegar los más grandes actores. Con cada acto y cada mirada entiendes a su personaje sin necesidad de hablar. Me apasiona su actuación. Este año Sean Penn debería haber sido nominado al Oscar como mejor actor dos veces, por Mystic y por 21 gramos. En cualquier caso, merecidísima Copa Volpi en Venecia.
Naomi Watts (por diox! que la den el oscar!) prodigiosa, en una sobrecogedora interpretación de la mujer abatida por el dolor y la soledad. Pone los pelos de punta.
Pero el que se lleva la palma es Benicio del Toro, con una caracterización impagable del ex-convicto redimido al que las circunstancias ponen a prueba su fé. Está realmente enorme, en cada escena se come la pantalla. Pedazo de actor.
La película me ha encantado y se lo recomiendo a todo el mundo. Iñárritu dentro de unos años será considerado un director de culto por la explosión de talento y sensibilidad que sale de sus películas.
Obra maestra.
Nos encontramos (a mi modo de ver) ante una de las mejores películas del año junto a Mystic River.
Iñárritu no decepciona tras su opera prima Amores perros (obra maestra), presentándonos una historia sobre un accidente de coche (de consecuencias más trágicas que el de su predecesora) y de como éste une la vida de tres personas totalmente desconocidas marcando sus destinos.
El accidente en sí nunca es mostrado, lo que si hace Iñárritu es usar la repetición conceptual de una misma situación para verlo desde distintas perspectivas. Y esque la dirección es impecable, un genial uso de la cámara (pegada a los actores), y una elección de planos sublime.
La fotografía de Rodrigo Prieto es fantástica y también la música (no tan alienante como la de Amores perros, pero muy buena).
El montaje impresionante. Iñárritu no parece tener ningún interés en la narrativa lineal y muestra los aconteciemientos a destiempo, mezclados, creando un efecto fragmentado de "puzzle" visual maravilloso, mediante el cual conocemos aspectos de los personajes que a priori no entendemos y después se nos muestran de nuevo, con un resultado espléndido. Una implicación absoluta con el espectador que no deja de recibir información y estar atento a la trama. Una narración perfecta, transgresora y deslumbrante. A mi me cautivó y agradezco películas como ésta que tratan al espectador de inteligente.
El guión es muy bueno. Iñárritu es un experto en mostrar los sentimientos de culpa, soledad, vacío y sobre todo dolor. El dolor, por una parte, físico de Paul como enfermo terminal, el dolor de Cristina por la pérdida de sus seres queridos y el dolor de Jack (quizás el personaje mejor trazado y más interesante de los tres) por quitar vidas.
Las actuaciones son sobrenaturales. Es además mi casting favorito de este año (de nuevo junto a Mystic river).
Sean Penn está inconmesurable, da una credibilidad pasmosa a su personaje, desde un estado de contención al que sólo pueden llegar los más grandes actores. Con cada acto y cada mirada entiendes a su personaje sin necesidad de hablar. Me apasiona su actuación. Este año Sean Penn debería haber sido nominado al Oscar como mejor actor dos veces, por Mystic y por 21 gramos. En cualquier caso, merecidísima Copa Volpi en Venecia.
Naomi Watts (por diox! que la den el oscar!) prodigiosa, en una sobrecogedora interpretación de la mujer abatida por el dolor y la soledad. Pone los pelos de punta.
Pero el que se lleva la palma es Benicio del Toro, con una caracterización impagable del ex-convicto redimido al que las circunstancias ponen a prueba su fé. Está realmente enorme, en cada escena se come la pantalla. Pedazo de actor.
La película me ha encantado y se lo recomiendo a todo el mundo. Iñárritu dentro de unos años será considerado un director de culto por la explosión de talento y sensibilidad que sale de sus películas.
Obra maestra.
Davis