Una de las mejores películas de Akira Kurosawa, una traegdia desoladora.
Sinopsis
En el japón del siglo XVI, un poderoso, dueño de varios territorios y castillos decide entregar sus pertenencias, derechos y poderes a sus tres hijos. El menor de ellos discute la decisión de su padre, habla de la hipocresía de sus hermanos, que a su parecer se desharán de su propio padre y lucharan con ambición entre ellos mismos. De esta forma, el joven es desterrado.
Pèro sus profecías finalmente se cumplen, quedando el rey desterrado, huyendo junto a un bufón y uno de sus fieles guerreros, enloquecido por la situación, sin nada a lo que aferrarse.
Pèro sus profecías finalmente se cumplen, quedando el rey desterrado, huyendo junto a un bufón y uno de sus fieles guerreros, enloquecido por la situación, sin nada a lo que aferrarse.
Crítica
Puntuación del crítico10Estamos hablando de una obra maestra mayúscula. Kurosawa la consideró su mejor película, y muchos de sus fans como aficionados al cine coinciden en esto.
A pesar de desarrollarse en ambientes abiertos, verdes, con cielos azules, la película es paradójicamente oscura y hasta claustrofóbica. Una sensación de angustia crece con los minutos.
La fotografía es bellísima, como siempre que se trata de Kurosawa, la música y las imágenes, violentas, de una potencia insuperable. Los personajes tienen una profundidad que difícilmente encontraremos en películas de hoy en día, resaltando (a mi parecer) el bufón : la encarnación de la conciencia, el viejo Hidetora, y el hijo noble. Dos personajes extremos son las mujeres de dos de sus hijos : una de ellas la representación del mal más agudo, y la otra, del bien puro.
Preciosa, aterradora, angustiosa, desesperanzadora...y a la vez esperanzadora, como un mensaje lanzado a las pantallas del mundo que habla directamente al corazón del hombre ,plasma el alma humana, y demuestra las consecuencias de toda la violencia, hasta de la que podríamos clasificar noble, avisándonos a todos directamente con las palabras finales del fiel guerrero del rey.
Como ya he dicho, maravillosa y a la vez claustrofóbica, violenta, lúcida y aterradora. Uno de los mayores logros del director ( y para mi, que soy totalmente fanático suyo ya es decir). Aplaudamos.
La escena final... horriblemente inolvidable.
A pesar de desarrollarse en ambientes abiertos, verdes, con cielos azules, la película es paradójicamente oscura y hasta claustrofóbica. Una sensación de angustia crece con los minutos.
La fotografía es bellísima, como siempre que se trata de Kurosawa, la música y las imágenes, violentas, de una potencia insuperable. Los personajes tienen una profundidad que difícilmente encontraremos en películas de hoy en día, resaltando (a mi parecer) el bufón : la encarnación de la conciencia, el viejo Hidetora, y el hijo noble. Dos personajes extremos son las mujeres de dos de sus hijos : una de ellas la representación del mal más agudo, y la otra, del bien puro.
Preciosa, aterradora, angustiosa, desesperanzadora...y a la vez esperanzadora, como un mensaje lanzado a las pantallas del mundo que habla directamente al corazón del hombre ,plasma el alma humana, y demuestra las consecuencias de toda la violencia, hasta de la que podríamos clasificar noble, avisándonos a todos directamente con las palabras finales del fiel guerrero del rey.
Como ya he dicho, maravillosa y a la vez claustrofóbica, violenta, lúcida y aterradora. Uno de los mayores logros del director ( y para mi, que soy totalmente fanático suyo ya es decir). Aplaudamos.
La escena final... horriblemente inolvidable.
Waster
