Junto a los dos padrinos, mi pelicula favorita
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico10El maestro Ford, realiza una mirada tierna, entrañable y comica de su Irlanda natal (desde un prisma totalmente apolitico y alejado de repugnantes nacionalismos). Desde una pesrspectiva sarcastica pero profundamente nostalgica, nos narra la sencilla historia de como las tradiciones milenarias de un pueblo pueden chocar con alguien que tiene una concepcion mas moderna de la vida (o lo que es lo mismo, un hombre americano que quiere vivir en un pueblecito irlandes).
Otra de las cosas que hace grande a la pelicula es que, a pesar de contar con dos personajes principales absolutamente carismaticos y maravillosamente interpretados por Maureen O’Hara (inmensa) y por el gran John Wayne (en un registro alejado de lo habitual pero conservando su arroladora personalidad), estos no acaparan todo el interes del film, ya que todos y cada uno de los personajes secundarios son simplemente memorables; destacando por encima de todos al anciano borrachin interpretado por Barry Fitgerald, que hace imposible el que no podamos soltar una carcajada en cada una de sus apariciones ("¿si quiero leche?, ¡que asco!"). Esto ayuda a crear la magia de ese pueblo que es de John Wayne, pero que tambien podria ser el tuyo o el mio.
Como no podria ser de otra forma, la pelicula nos brinda un conglomerado de escenas para el recuerdo, que no pienso destripar para no fastidiar al que tenga la inmensa fortuna de verla por primera vez. Si embargo no puedo evitar hacer refenrencia a una de ellas y es aquella en la que hacia el final de la pelicula John Wayne trantando de recuperar a sus esposa, en vez de soltarle una soflama sentimental (como podia ser de esperar) la persuade con metodos poco ortodoxos (jeje, sencillamente genial, aunque haya oido a tres jilipollas que la acusan de misogena).
Quien no lo haya visto (con independencia de que le guste el cine mas o menos), debe verla sin reparos. El hombre tranquilo es uno de esos escasos ejemplos que hacen que el cine sea un arte.
El guardian ciego








