Yo generalmente me gusta juzgar las películas con motivo de causa. No soy de esos que ven 10 minutos y ya dicen: "esto es una mierda" (aunque reconozco que muchas películas, con sólo verlas 10 minutos, ya lo podrías decir). Por eso cuando veo una película por primera vez siempre le dejo el beneficio de la duda durante algo más de la primera hora. Creo que 60 o 70 mínutos es tiempo más que suficiente para que me desarrollen una historia que me interese o unos personajes que me interesen o con los que me pueda sentir identificado por sus características o lo que hacen. O simplemente que lo que pase, aunque sea pura fantasia, me divierta.
El problema de película como "Cadena de favores" es que quieren ser realistas, y más fantasiosas no pueden ser. En ningún momento te puedes creer esos buenos sentimientos que desprenden todos los personajes (con la mala leche que hay en el mundo, como para encontrar una situación asi...

), pero luego el mayor problema es la "herencia" de anteriores películas de los actores. Kevin Spacey parece recien salido de "American Beauty", Helen Hunt parece una variación de su personaje en "Mejor imposible", mientras que Haley Joel Osment va durante toda la película con cara de susto, que en "El sexto sentido" tenía justificación, pero que aqui cansa.
Luego tenemos la idea inicial. Es buena, pero lo que interesa es la idea, y eso es lo menos desarrollado, todo gira sobre los personajes principales, los cuales, al cabo de media hora, se muestran planos y que ya no dan más de si.
Y todo eso con ese tono lento, que algunos confunden con maestría, caso de Mimi Leder, la directora del film. Por eso, cuando la película empezó a las 22:00, y a las 23:30 no había visto nada atrayente, apagué la TV y me fuí a dormir. Al menos adelanté más.