Un alegato contra el poder y la violencia en todas sus facetas.
Sinopsis
Un ladrón a punto de ser crucificado, es igual al líder del clan Takeda, Shingen. Por eso, deciden utilizarlo de doble de este, sobre todo cuando la amenaza se cierne sobre el clan con la muerte de Shingen
Crítica
Puntuación del crítico10Antes de hacer la crítica en sí, quiero decir dos cosas : la primera es que, habiendo visto casi todas las películas de Kurosawa, muchas veces temí que no volviera impresionarme con las que me faltaban por ver, que no me contara nada nuevo. Aún así, me moría de ganas de visionar ésta una de las pocas películas que no había visto, olvidándome del miedo a la decepción.
La otra cosa que quiero decir es que, aunque la película trata el mismo tema de Ran (una visión radicalmente pesimista del poder, la crueldad que requiere conquistarlo y la devastación que provoca mantenerlo ; el poder visto, en suma, como una máquina de producción del caos, cuya máxima expresión es la guerra. El poder y su ubicuidad, el poder y su vocación invariablemente represora, el poder y su capacidad terrorífica de producción de sangre, el poder y sus estrategias para perpeturase, el poder y su abominable dominación) y yo me esperara una historia narrada al estilo de la otra, las únicas cosas que coinciden en las dos son esa temática, el que tengan al mismo protagonista, y que sean dos dramas de época. Después, son radicalmente opuestas... . Exceptuando el desasosiego que te provocan las dos al final.
Ahora voy con la crítica :
Lo primero que destacará el espectador es la calidad técnica y la reconstrucción de época (como siempre en Kurosawa, insuperable). Este inigualable director construye un verdadero mundo de samurais, metiéndonos en el lugar y época, mediante un estilo narrativo denso, lento, pero nada abrumador o pesado, que ayudará a ir conociendo a cada uno de los personajes con profundidad.
La forma en que está filmada la película, evidentemente, es sublime, la cámara siempre es maestra en manos de Kurosawa. Y qué decir de la fotografía, para variar, es buenísima, impresionista, de las mejores que podemos ver en sus films (¡ y ya es decir!). Ahora mismo, no se que plano destacar, porque son todos impresionantes : por ejemplo el de los soldados marchando a lo lejos mientras amanece, colándose escasos rayos de sol en los huecos.
El guión, si es que es necesario mencionarlo, es excelente.
¡Y los actores! Tatsuya Nadakai, que protagonizaría después Ran, realiza una de las mejores interpretaciones que he tenido ocasión de ver en pantalla. Recrea al personaje como si se tratase de él mismo. Especial atención a su aparición al final... ¡qué gestos, que expresividad y cuantos sentimientos logra desprender! y sin un ápice de sobreactuación!.
La banda sonora es tremenda también, y logra reforzar el sentimiento que transmiten sus imágenes.
Más allá de esto, la historia es perfecta, no solo se trata de un alegato antibelicista y antipoder
(temas que ha tratado a veces por separado en films como : Trono de sangre, Dersu Uzala -aunque en este caso menos abiertamente-, Ran, Los canallas duermen en paz,etc...)sino una peculiar visión del mito del doble. Y los que se asusten por su lentitud, no podrán negar que su puesta en escena es apabullante, poderosísima como pocos pueden crear ; sabe recrear tanto las sangrientas batallas (para mi, el mejor creador de batallas del cine, sin duda) como los momentos reflexivos y de contemplación.
En resumen : una perfecta recreación de la época, con una puesta en escena que dejara la boca abierta, con un ritmo narrativo más lento en la primera parte y que deja paso a la acción en la segunda, un personaje (El doble de Shingen) e historia inolvidables, y todo en una puesta en escena sobrecogedora, eléctrica, desmayante... .
Seguro que se me olvida algo, pero es tan difícil comentar para un aficionado una obra maestra como ésta... .
¡Altamente recomendable!.
La otra cosa que quiero decir es que, aunque la película trata el mismo tema de Ran (una visión radicalmente pesimista del poder, la crueldad que requiere conquistarlo y la devastación que provoca mantenerlo ; el poder visto, en suma, como una máquina de producción del caos, cuya máxima expresión es la guerra. El poder y su ubicuidad, el poder y su vocación invariablemente represora, el poder y su capacidad terrorífica de producción de sangre, el poder y sus estrategias para perpeturase, el poder y su abominable dominación) y yo me esperara una historia narrada al estilo de la otra, las únicas cosas que coinciden en las dos son esa temática, el que tengan al mismo protagonista, y que sean dos dramas de época. Después, son radicalmente opuestas... . Exceptuando el desasosiego que te provocan las dos al final.
Ahora voy con la crítica :
Lo primero que destacará el espectador es la calidad técnica y la reconstrucción de época (como siempre en Kurosawa, insuperable). Este inigualable director construye un verdadero mundo de samurais, metiéndonos en el lugar y época, mediante un estilo narrativo denso, lento, pero nada abrumador o pesado, que ayudará a ir conociendo a cada uno de los personajes con profundidad.
La forma en que está filmada la película, evidentemente, es sublime, la cámara siempre es maestra en manos de Kurosawa. Y qué decir de la fotografía, para variar, es buenísima, impresionista, de las mejores que podemos ver en sus films (¡ y ya es decir!). Ahora mismo, no se que plano destacar, porque son todos impresionantes : por ejemplo el de los soldados marchando a lo lejos mientras amanece, colándose escasos rayos de sol en los huecos.
El guión, si es que es necesario mencionarlo, es excelente.
¡Y los actores! Tatsuya Nadakai, que protagonizaría después Ran, realiza una de las mejores interpretaciones que he tenido ocasión de ver en pantalla. Recrea al personaje como si se tratase de él mismo. Especial atención a su aparición al final... ¡qué gestos, que expresividad y cuantos sentimientos logra desprender! y sin un ápice de sobreactuación!.
La banda sonora es tremenda también, y logra reforzar el sentimiento que transmiten sus imágenes.
Más allá de esto, la historia es perfecta, no solo se trata de un alegato antibelicista y antipoder
(temas que ha tratado a veces por separado en films como : Trono de sangre, Dersu Uzala -aunque en este caso menos abiertamente-, Ran, Los canallas duermen en paz,etc...)sino una peculiar visión del mito del doble. Y los que se asusten por su lentitud, no podrán negar que su puesta en escena es apabullante, poderosísima como pocos pueden crear ; sabe recrear tanto las sangrientas batallas (para mi, el mejor creador de batallas del cine, sin duda) como los momentos reflexivos y de contemplación.
En resumen : una perfecta recreación de la época, con una puesta en escena que dejara la boca abierta, con un ritmo narrativo más lento en la primera parte y que deja paso a la acción en la segunda, un personaje (El doble de Shingen) e historia inolvidables, y todo en una puesta en escena sobrecogedora, eléctrica, desmayante... .
Seguro que se me olvida algo, pero es tan difícil comentar para un aficionado una obra maestra como ésta... .
¡Altamente recomendable!.
Waster

