No es a quién amas... sino cómo.
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico10Tiene los habituales gags desternillantes y conversaciones que rompen tabús y al mismo tiempo tiene un fondo muy humano y melancólico que la convierte en una original, divertida y triste historia de amor.
El guión es excelente, para mi uno de los mejores de los 90. Por una parte esta la relacion de amor entre Holden y Amy y por otra la gran relacion de amistad que existe entre Holden y Banky. Las envidias y el pasado tienen un papel determinante en este triángulo de personajes.
A los magníficos diálogos hay que sumarle cantidades de humor inteligente por doquier, con referencias directas al comic y el mundillo freak, cultura pop, La guerra de las galaxias y demás señas particulares de Smith.
Banky esta muy bien interpretado por Jason Lee y de él vienen las partes mas graciosas del film, como la conversacion que tiene con Amy acerca del sexo oral, impagable. Me encanta su interpretación en esta película.
Brian O’Halloran y Matt Damon hacen un cameo.
Joey Lauren Adams está soberbia y Ben Affleck en una de sus mejores actuaciones (si, me lo creo en este papel).
La relación que se va formando entre Aflleck y Amy es muy realista, aunque rara dadas las circustancias, pero es lo que pretende decir la pelicula: que para el amor todo vale y no importa el pasado de las personas.
La breve aparición de Jay y Bob es muy divertida (genial la verborrea de Jason Mewes) y de la boca de Kevin Smith (Bob) sale de nuevo la sabiduría, el consejo que hace reflexionar al protagonista. Es además en este monólogo sobre "perseguir a Amy" donde nos damos cuenta de que la historia es muy personal para el director, como si a él mismo le hubiera ocurrido eso en la vida.
En general toda la película destila sinceridad y honradez, y sentimientos muy profundos como el de Banky por Holden y viceversa.
El final de la película rompe el molde habitual de los finales felices en este tipo de historias. Me encanta, en uno de los mejores finales que he visto nunca.
Triste, nostálgico, tierno y emotivo. No tiene desperdicio.
Altamente recomendable. De lo mejor de Kevin Sith.
Davis







