Sinopsis
Un grupo de bandidos son emboscados durante el atraco a un bando por otro grupo dirigido por un antiguo compañero. Para librarse de él deberán atravesar la frontera de Méjico, dónde serán contratados por un corrupto coronel.
Crítica
Puntuación del crítico9Hormigas que deboran escorpiones, así de sencilla es la filosofía de ésta película. El más pequeño puede con el más grande si cuenta con buenos aliados. Pero en un mundo sucio, mezquino e hipócrita es difícil seguir hasta el final. Desde luego no es fácil distinguir a aquellos que son de fiar, la "gente de bien" desde luego no lo es, no son más que hipócritas burgueses interesados por el propio beneficio, capaces si fuera necesario de contratar a delincuentes, a sádicos, para proteger a cualquier precio su dinero. La única forma es cruzar el límite, ir más allá, probar el peligro, el crimen. Entonces si se demuestra quien es el que vale, quien puede hacer que seas fuerte: los que tienen todo perdido, aquellos sin futuro, no hacen las cosas sino por generosidad.
En un mundo que da asco, la lealtad es el único valor ético inviolable. A Peckinpah se le acusó de recrearse en la violencia, sus planos ralentizados para filmarla le hicieron famoso y se convirtieron en su marca de fábrica, la sangre que corría a chorros en cada fotograma, le cerraron para muchos la puerta al olimpo de grandes directores. Es un tópico, ya hoy, hablar de esto, pero es imposible dejar de hablar de lo increíble que es que se dijeran cosas así de unos de los westerns más hermosos que existen. Un retrato de una sociedad en decadencia y de una época de cambio, de unos asesinos, que siendo unos degenerados, están más llenos de humanidad que las (poquísimas (¿hay alguna en verdad?)) personas de bien que aparecen junto a ellos.
En un mundo que da asco, la lealtad es el único valor ético inviolable. A Peckinpah se le acusó de recrearse en la violencia, sus planos ralentizados para filmarla le hicieron famoso y se convirtieron en su marca de fábrica, la sangre que corría a chorros en cada fotograma, le cerraron para muchos la puerta al olimpo de grandes directores. Es un tópico, ya hoy, hablar de esto, pero es imposible dejar de hablar de lo increíble que es que se dijeran cosas así de unos de los westerns más hermosos que existen. Un retrato de una sociedad en decadencia y de una época de cambio, de unos asesinos, que siendo unos degenerados, están más llenos de humanidad que las (poquísimas (¿hay alguna en verdad?)) personas de bien que aparecen junto a ellos.









