El Trobador
desde BCN
, Catalonia (Espáin)
Miércoles, 8 de Septiembre de 2004 a las 22:32
Buen guiso cinematográfico (ficción pura de buena factura pero sin pretenciosidad, aventuras con algo de humor, suspense, ambientación geográfico-histórica) , coherente, de ésos que los jóvenes de hoy ya casi no sabemos apreciar, embrutecidos como estamos por el "fast food" cultural. Y hasta por la "nouvelle cuisine", que en su mayoría acaba siendo igual de superficial porque es creativa pero se queda en el mero hecho de la creatividad porque sí, sin profundizarla ni trabajarla lo suficiente como para permanecer, salvo algunas excepciones -realmente gloriosas, de lo mejor del cine- como Baraka, Intacto, Abre los ojos o la primera de Matrix.
Las pelis de Indiana Jones, sin dejar de ser típicas superproducciones, son clásicos que merece la pena reivindicar a modo de ejemplos de cómo debe ser realmente el cine de aventuras y el cine en general, se trabaje a partir de un material clásico o de otro más renovado. Un resultado intenso, rico y sin fisuras, un gran fresco que ofrece calidad y riqueza de matices sin tener que apelar a falsas justificaciones intelectualoides (cada cosa a lo suyo) ni a excesos efectistas postmodernillos.
Ésta no sé si es la mejor de Indiana Jones, pero a mí me gustó tanto como cualquiera de las otras dos. Forman una trilogía coherente, del mismo modo que sucede con El Señor de los Anillos. Todas son epopeyas. Aventuras arquetípicas en estado puro, como los relatos míticos de la antigüedad.
A mí me gustaron mucho. Cuesta encontrar algo así actualmente, y a alguien con ganas de currarse un cine verdaderamente artesano. Porque no tengo nada en contra de la simplicidad bien entendida, ni de los films realistas que lo obligan a uno a pensar, pero se ve por ahí cada pastiche flojo y pretencioso que se excusa en la "transgresión" para medrar, que no está de más recordar de vez en cuando que la creatividad bien plasmada, el trabajo hecho con honestidad, es en el fondo la más eficaz de las transgresiones.