WILLIAM S BORROUGHS es quizá uno de los escritores más emblemáticos de la generación BEAT; aquella que buscaba desligarse de la parasitación de las palabras y de la propia conciencia mediante el empleo absurdo de la sintaxis, etc a través de diversos métodos, entre ellos, como no, las DROGAS.
Las drogas, en especial las de carácter alucinógeno; después de la revolución enteogénica elaborada en especial por ALBERT HOFFMAN (el descubridor de LSD); aportaban lo que muchos han llamado la pragmación de un alternativo estado de conciencia, que ha configurado toda una CULTURA que se ha extendido a todos los campos artísticos, desde la música (ACID-ROCK, y sus posteriores derivantes) hasta la escritura, con antecedentes en los famosos HACHISCHIENS (Victor hugo, Balzac, etc) que empleaban la resina del CANNABIS como alcaloide inspirador.
WILLIAM BORROUGHS no es más que un literato que llevó hasta las últimas consecuencias las coordenadas de dicho movimiento. Y ello se muestra en su libro, EL ALMUERZO AL DESNUDO; no existen apenas coherencia ni cohesión entre capítulos, se rompe fuertemente la sintaxis y el absurdo preconiza un intento de tocar el infinito mediante el CAOS; es decir, la busqueda desesperada/desesperante de lo IRRACIONAL como medio y como fin. Ni más ni menos.
Es por ello que la TRASLACIÓN a PANTALLA del libro resulta muy DIFÍCIL; ya no digamos imposible, pues se necesitarian rollos y rollos de cinta para empaquetar tanto delirio. Y como esto no es un libro, es una película, pues haber quien es el macho que se traga semejante mejunge de alucinaciones, incluso bajo el sustento de algún tonificante.
Y considero por ello que CRONENBERG hizo lo que mejor pudo hacer: absorver en apenas hora y media (si mal no recuerdo) la forma de maquetación del libro de BORROUGHS en un envase alucinógeno (como el propio libro) y pasarlo por un tamiz personal, visceral y psicológico, hasta el punto que casi parece una peli de CRONENBERG; es decir, una especie de MAKING OFF del libro pero conservando su anaquismo NARRATIVO y alucinógeno, y aderezándolo con ciertos toques autobiográficos (como el famoso y real numerito de "GUILLERMO TELL").
Decir que parece incluso una peli de CRONENBERG (el antiguo, no el actual; que ojalá se desvié del camino tomado por HISTORIA DE VIOLENCIA, por favor) no es escribir por escribir; la dependencia del hombre a la tecnología y su relación con ella, aunado sobre todo por la VOLUNTAD DE PODER; la necesidad de transcender los propios límites establecidos (tanto genéticos como sociales) entre otros se unen como anillo al dedo a la obra de BORROUGHS: La maquina de escribir y la heteronomía entre esta y el escritor (y sus disputas de jerarquizar su relación; es decir, la tecnología esclaviza al trabajador en lugar de ser este un instrumento de regulación, por ejemplo), las DROGAS como búsqueda de una nueva REALIDAD que liberalice al ser humano de los grilletes sociales, etc.
En definitiva, me parece un film fascinante, una OBRA MAESTRA (o cuasi obra maestra) que sirve tanto como síntesis de las ideas de BORROUGHS como las de CRONENBERG.
Eso sí, abtenerse los que pasan de películas rarillas (

) o los que busquen un cine sin mayor fin que el entretenimiento.