La cumbre de un genio
Sinopsis
Un agente de la policía de narcóticos llega a la frontera mexicana con su nueva esposa justo cuando explota una bomba. El policía decide emprender la investigación con el apoyo del jefe local, el obeso Quinlan, muy reputado en la región por sus métodos, pero un hombre ávido y brutal. Una lucha feroz se desata entre los dos hombres, pues cada uno de ellos tiene pruebas contra el otro.
Crítica
Puntuación del crítico10Un prodigioso travelling de camara en el primer plano secuencia (que da inicio a la narracion) supone el pistoletazo de salida a una de las peliculas mas grandes de Orson Welles en particular y de la historia del cine en general. Todo un derroche de virtuosismo estilistico y tecnico que nos introduce en los entresijos de la corrupcion policial con elegancia supina. Un reparto de campanillas para una pelicula perfecta, en la que se pasean entre otros: Janet Leigh, Marlene Dietrich, Joseph Cotten, Zsa Zsa Gabor...siempre se ha hablado y admirado a Orson Welles por su faceta de director, pero no se ha reconocido (como debiera) su labor como actor; su mera presencia es capaz de eclipsar hasta el mas alabado interprete, su composicion del corrupto y obeso Quinlan es sencillamente magistral; junto a el Charlton Heston aguanta el tipo otorgando credibilidad y veracidad a ese policia apologista de la honestidad (se puede poner en entredicho el ser humano, pero dudar del actor es un disparate). El guion esta hilvanado con mimbres de oro y la direccion (como no podia ser de otra forma) es maestra, marcada por el barroquismo visual y las algarabias tecnicas (sobre todo en cuanto a la planificacion y la puesta en escena) que supondria una constante en toda la filmografia del genio. Toda una catedra de estetica y lenguaje cinematografico. Hay que decir que la musica de Henry Mancini ayuda a involucrarte en el relato sin aspavientos. Todo esto (y mas) ha hecho que touch of evil sea reconocida (con el tiempo) como uno de los grandes paradigmas del cine negro y una de las obras mas representativas de ese genio que (con ciudadano Kane) cambio los codigos que antaño regian toda expresion cinematografica.
Simplemente imprescindible.
Simplemente imprescindible.






