Jugador. Ladrón. Drogadicto. Asesino. Policía.
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico8Impactánte y arriesgada película del siempre controvertido Abel Ferrara.
Pocas veces se ha visto un retrato tan crudo y abominable del personaje principal de una historia. Keitel interpreta a un teniente de la policía que se salta la ley a la torera y utiliza la autoridad en su propio beneficio. Por si fuera poco es alcohólico, violento, un degenerado, un pervertido, un drogadicto, un ludópata... menuda pieza!.
Harvey Keitel hace una interpretación portentosa en este difícil personaje, la cual le valió el independent spirit award al mejor actor. Absolutamente inolvidable la brutal escena de Keitel desnudo y colocado hasta las cejas, bailando con unas prostitutas.
Muy entretenida, con buena música y algún punto de humor macabro, como las escenas en las que los policías se dedican a hablar de apuestas en vez de concentrarse en la investigación.
A destacar la intensa secuencia de Keitel en la iglesia suplicando perdón y toda la parte final que, aunque sea previsible, es muy buena.
Pocas veces se ha visto un retrato tan crudo y abominable del personaje principal de una historia. Keitel interpreta a un teniente de la policía que se salta la ley a la torera y utiliza la autoridad en su propio beneficio. Por si fuera poco es alcohólico, violento, un degenerado, un pervertido, un drogadicto, un ludópata... menuda pieza!.
Harvey Keitel hace una interpretación portentosa en este difícil personaje, la cual le valió el independent spirit award al mejor actor. Absolutamente inolvidable la brutal escena de Keitel desnudo y colocado hasta las cejas, bailando con unas prostitutas.
Muy entretenida, con buena música y algún punto de humor macabro, como las escenas en las que los policías se dedican a hablar de apuestas en vez de concentrarse en la investigación.
A destacar la intensa secuencia de Keitel en la iglesia suplicando perdón y toda la parte final que, aunque sea previsible, es muy buena.
Davis



