Millones de personas estaban mirando, pero nadie vio nada
Sinopsis
Entre 1956 y 1959, Charles Van Doren, hijo de prestigiosos literatos y profesor de inglés de la universidad de Columbia, se convirtió en uno de los personajes más populares de Estados Unidos gracias al programa de televisión ”Twenty One”. Semana tras semana participó en este concurso contestando y acertando siempre las más variadas y difíciles preguntas. Con todo Estados Unidos rendido a este personaje, el escándalo saltó a primera plana cuando su principal contrincante denunció que el concurso estaba amañado.
Crítica
Puntuación del crítico9Esta es de largo la mejor película en la carrera como director de Robert Redford.
Basada en una historia real, narra el escándalo de un popular concurso televisivo de la América de los 50 que fue amañado durante años para conservar los índices de audiencia. Con este argumento Paul Attanasio borda un magnífico texto sobre la corrupción de las personas, la manipulación de las masas y el poder de los medios de comunicación. "Queríamos cazar a la televisión... y la televisión nos ha cazado a nosotros" es una frase que pronuncia Rob Morrow al final de la película.
Los diálogos son geniales y el ritmo está muy bien marcado no permitiendo nunca el aburrimiento.
Otro punto a su favor es su reparto. Ralph Fiennes está GRANDIOSO (inolvidable el momento de su confesión ante el comité) al igual que John Turturro, absolutamente genial en una de esas interpretaciones (del tipo Barton Fink) en que uno se pregunta porqué no le dan más personajes protagonistas (está claro que no por su belleza).
Como curiosidad la participación de Martin Scorsese en un pequeño papel, algo que me sorprendió mucho y me hizo recordar la fatídica diatriba Gente corriente/Toro salvaje...
La banda sonora de Mark Isham también es excelente. No perder detalle a escenas como la de Turturro fallando su pregunta o toda la parte final.
Muy buena.
Basada en una historia real, narra el escándalo de un popular concurso televisivo de la América de los 50 que fue amañado durante años para conservar los índices de audiencia. Con este argumento Paul Attanasio borda un magnífico texto sobre la corrupción de las personas, la manipulación de las masas y el poder de los medios de comunicación. "Queríamos cazar a la televisión... y la televisión nos ha cazado a nosotros" es una frase que pronuncia Rob Morrow al final de la película.
Los diálogos son geniales y el ritmo está muy bien marcado no permitiendo nunca el aburrimiento.
Otro punto a su favor es su reparto. Ralph Fiennes está GRANDIOSO (inolvidable el momento de su confesión ante el comité) al igual que John Turturro, absolutamente genial en una de esas interpretaciones (del tipo Barton Fink) en que uno se pregunta porqué no le dan más personajes protagonistas (está claro que no por su belleza).
Como curiosidad la participación de Martin Scorsese en un pequeño papel, algo que me sorprendió mucho y me hizo recordar la fatídica diatriba Gente corriente/Toro salvaje...
La banda sonora de Mark Isham también es excelente. No perder detalle a escenas como la de Turturro fallando su pregunta o toda la parte final.
Muy buena.
Davis

