Sinopsis
La "especia", comúnmente referida como "melange", una sustancia similar a la canela que confiere a sus consumidores poderes de presciencia, alargamiento artificial de la vida y es la base de los viajes espaciales.
Dos grandes conceptos entrelazados por un misterioso juego del destino: Dune es el único planeta conocido donde se produce la especia.
En consecuencia, todos los grandes imperios (casas capitulares) se disputarán el control sobre este mundo.
El objetivo es claro: Quien controle Dune, controlará el universo.
Crítica
Puntuación del crítico7Independientemente de que ello sea verdad o no, lo innegable es que se trata de una obra literaria que brilla con luz propia.
Historia compleja, multitud de hilos argumentales, visionaria de la ecología, prosa densa, y elucubraciones sobre la política, la guerra, la religión, el mesianismo, el fanatismo de las masas y las luchas de poder en general.
"Dune" supuso una auténtica revolución en el género, dejando arrinconados a otros títulos debido a las altísimas expectativas que su autor se había propuesto superar.
A finales de los 70, los productores De Laurentis decidieron iniciar las gestiones para hacer de ella una película.El proceso fue largo, y estuvo plagado de discusiones, complejidades y abandonos.
Finalmente, en 1984 el director David Lynch fue quien tomó la batuta, dando lugar a la homónima película de ciencia-ficción, "Dune".
La versión cinematográfica de "Dune" fue, ante todo, polémica.
Dos fueron las razones principales.
Por un lado, fue imposible trasladar la complejidad y la densidad de la obra narrativa a la gran pantalla.La mutilación de la obra se convirtió en una necesidad, dando lugar a una producción extraña, incompresible por momentos y que deja al espectador con numerosas dudas y rarezas en la boca.
Su director quiso respetar al máximo la historia pero, al verse obligado a cercenar tantos detalles, obtuvo una narración casi surrealista.
Por otro lado, el propio Lynch no dudo en darle su toque personal.Ese mismo toque, a mitad de camino entre la locura y lo bizarro, que caracteriza a otras obras suyas como "Cabeza Borradora" o "Terciopelo Azul".
Y claro, el resultado no pudo ser más borroso y ambiguo.
En consecuencia, "Dune" es un trabajo raro, misterioso, con una atmósfera y unos personajes que no dejan a nadie indiferente.
Y como ocurre siempre que un libro de culto es adaptado al cine, la película cuenta con fanáticos y detractores por doquier.
Cinematográficamente, en "Dune" se dan cita caras conocidas, cuyas carreras seguirían trayectorias de lo más variadas.
En ella, Kyle MacLachlan, el actor fetiche de Lynch, inició su andadura.
También se puede apreciar a una jovencísima Sean Young, por desgracia hoy en día olvidada y fracasada.
En términos generales "Dune" es una gran película, caracterizada por el riesgo y el valor.
Arriesgada, en tanto que va mucho más allá de las batallitas con rayos laser y extraterrestres.
Valiente, pues su director tuvo el arrojo de dirigirla en unos tiempos en los que George Lucas era el referente obligado en cine de ciencia-ficción.
Por desgracia Lynch trató de abarcar con un sólo abrazo una obra de gran envergadura que le superaba incluso a él.
En resumen: Una estupenda película de ciencia-ficción que tuvo el coraje suficiente de ofrecer "auténtica ciencia-ficción", aún quedándose coja en el intento.Aunque sólo sea por lo que pudo ser y no fue, merece un lugar de honor junto a "Blade Runner".









