Creerás que un hombre puede volar, de nuevo...
Sinopsis
Crítica
Puntuación del crítico6La verdad, creo que esa idea estaba llena de problemas desde un primer momento, porque es difícil continuar algo de hace tantos años, con actores mucho más jóvenes (el casting fue y es polémico, demasiado jovial para tratarse de cinco años después) y bajo una perspectiva que ahora no puede funcionar tan bien como antes, con un ambiente demasiado retro como para que resulte lo suficientemente atractivo. Lo curioso es que al final se queda como atemporal, no se sabe bien de qué época estamos hablando porque por mucho que parezcan los años 40-50, hay teléfonos móviles y pantallas planas de plasma, por lo que deja con un sentimiento de estupefacción muy extraño.
Estética y molestos cambios en el tiempo aparte, también cabría decir que el guión hace aguas y en algunos momentos se hace incluso infantil. Me refiero a cosas como el hecho de que tengamos que forzar demasiado la credibilidad cuando se trata de pensar en la increíble coincidencia de que cuando se va Clark se va Superman y que cuando éste vuelve... Casualidades de la vida, también llega Clark al Planet.
Aparte de que su ida es demasiado apresurada, ha estado cinco años fuera y no le importó lo que pensara Lois, ni tan siquiera se despidió de ella. Es más, como bien dice Luthor, Superman es un superhéroe que no se preocupa por el destino de los supervillanos que atrapa tras derrotarlos, pero es que ni siquiera se preocupa por darle un candado la Fortaleza de la Soledad, de la cual tenía conciencia Luthor y resulta abrumadora la manera en que la encuentra y activa lo que busca sin la más mínima complicación.
Lo dicho, son muchos los detalles que hacen que el guión resulte muy absurdo, también podría detenerme en el tema de la relación entre Lois y Clark tras el retorno de este último, y es que parece que pretende camelársela tras desaparecer durante cinco años y estar comprometida con otro hombre (Richard, el del actor de Cíclope), lo cual ya escama bastante. En fin, detalles, detalles.
Otro grave problema de la película es que tiene demasiados parentescos con las clásicas, hasta el punto en que parece un remake. Porque la historia es la misma que la de la primera película salvando ciertos subargumentos como el hijo de Lois y la ausencia de Superman tras tantos años. Tenemos momento donde el superhéroe trata de salvar Metrópolis de los destrozos, momento romántico donde se lleva a Lois a volar, cuando empieza a descubrir los poderes siendo un retaco, Luthor contando su plan y empleando la kriptonita para poder medirse contra el invulnerable Superman, chica del villano que resulta traicionera... En fin, demasiadas similitudes, demasiado dejá vu.
Y encima está Luthor, tan calcado de las antiguas que se echa mucho de menos al moderno, al que remodeló Byrne, ese tipo maquiavélico y manipulador que no tiene escrúpulos para Superman pero que no tiene intención de matar a nadie, solo de sacar provecho de cualquier cosa, con cierto toque de ambigüedad que aquí se ha echado de menos.
En fin, me he concentrado en los aspectos negativos, ahora tocan los positivos: Singer.
Sí, el aclamado director de las dos primeras de X-men tiene talento, mucha mano para emocionar y maravillar, mima mucho sus películas y se vuelca con ellas, quiere hacerlo lo mejor que pueda. Y aquí se nota, la verdad, porque su Superman es una versión muy superior a la vista en las clásicas (en mi opinión), y no porque los efectos especiales hayan mejorado (que también tiene mucho que ver, para qué decir mentiras) sino porque logra que parezca la primera vez que vemos los poderes de este superhéroe en todo su esplendor, le da un toque de magnificiencia tan meticuloso y ocurrente que maravilla, algunos momentos como la bala en el ojo y Superman recargándose al sol son preciosos, auténtica poesía visual. Ciertamente, a este director le encanta Superman, lo ha divinizado, tanto que se fijó más en él que en el propio Clark Kent, el cual está mucho menos desarrollado que de costumbre.
También hay otras muchas escenas donde se nota la mano de Singer, como la del piano con el matón de Luthor y el hijo de Lois, aunténtico suspense. Por no hablar del momento en el que la familia al completo se encuentra encerrada en una parte del barco bajo el agua, si no fuera Superman creería que no había salvación posible.
Por lo demás, el conjunto de la película, si eres capaz de ignorar los detalles del guión ennumerados más arriba, no está mal, tiene sus buenas ideas como lo del hijo de Lois y las frases del padre de Kal-El, recordando qué hace en el mundo y cuál es su misión, para lor y gloria de los aficionados a las antiguas, que vuelven a oir las palabras de Marlon Brando en la fortaleza de la Soledad.
Así como las palabras que ofrece Superman el hijo de Lois, quizá el mejor momento de la película, con mucha ternura y el niño, a lo largo de la película, no se hace repelente, algo que se agradece.
Sobre los actores, Brandon Routh es Superman, indiscutiblemente, da la talla y casi es mejor que el propio Reeve en algunos momentos, no me lo esperaba. Kate Bosworth como Lois, sin embargo, es un error, demasiado joven para ser madre y no es creíble que pueda ser la misma de las originales. Kevin Spacey hace lo que puede y calca el Luthor de Gene Hackman, para bien y para mal, a mí personalmente me ha disgustado demasiado su excesiva expresividad, sobre todo cuando cuenta todo su plan (sigh) a Lois. James Mardsen no está mal y cumple su papel de humano que puede ser tan héroe como Superman, lo cual no está mal. Aunque... en algunos momentos ese aire de boy scout recordaba demasiado a Cíclope, pero menos angustiado. Hung
En definitiva, humaniza mucho a Superman y le devuelve la magnificiencia, quizá demasiado apegada a las antiguas hasta el punto de copiarlas y lo que han hecho con Luthor me parece fatal. No está mal, pero le falta algo y un guión más cuidado.
Ovidio Miguel Maestro (Atonman)










