RealWimper
Martes, 23 de Marzo de 2004 a las 00:19
"Nivel 13" es la demostración de como rodar una película de ciencia-ficción potable sin necesidad de recurrir a espectaculares y costosas imágenes por ordenador.Como también es la prueba palpable de que no todo está dicho en la ciencia-ficción, como algunos han llegado a proclamar en estos foros.
No obstante, también es cierto que "Nivel 13" demuestra por enésima vez que toda obra de fantasía científica, en el fondo, está basada en argumentos tan antiguos como la propia humanidad.
Quizás algunos recuerden a aquel pensador filosófico que defendía la idea de que, del mismo modo que todos soñamos e imaginamos realidades falsas, también nuestra vidas pueden ser falsas; tan falsas como los sueños de unos hipotéticos gigantes.¿Se acuerda usted?.¡Ole la buena memoria!, porque yo no.
"Nivel 13" está basada en la misma premisa.
Un grupo de científicos desarrolla un sistema informático en donde conviven inteligencias artificiales (IAs) totalmente complejas.Tales IAs viven en su propio mundo virtual, tomándolo por verdadero, y no sospechando nada.Pero, ¿qué ocurriría si alguno de esos entes digitales descubriese que su realidad es falsa?.Mas aún, ¿qué ocurriría si esos genios de la ciencia descubriesen que su realidad es tan falsa como la que ellos han creado?.Mundos virtuales dentro de mundos virtuales.Sueños dentro de sueños.¿Cómo saber si uno es real y no un un sueño?.
Pues ahí estamos.Por esos derroteros discurre esta obra, con la peculiaridad de sustituir el sueño por la realidad virtual.La somnolencia por la informática.
Igualmente, resultan evidentes los parecidos con obras cercana como "Dark City", interesante película de ciencia-ficción en donde los ciudadanos vivían en un mundo irreal creado por seres manipuladores.
Sin embargo, el verdadero parecido lo podremos hallar en uno de los relatos cortos escrito por ese gran autor de ciencia-ficción que es Stanislav Lem.Un relato incluido dentro de su obra "Diarios de las Estrellas".Un breve cuento en donde Lem especulaba con un científico que creaba IAs encerradas en mundos virtuales.Cada una con su conciencia.Cada una con sus sentimientos.Pero ninguna sospechando que en realidad son simples programas informáticos.
Y, por supuesto, inolvidables son las influencias de Philip K. Dick a través de obras como "¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?" o "Nosotros podemos recordarlo por usted" (más conocida por ser el relato base de "Desafío Total").
"Nivel 13" se basa en todas estas obras aunque añadiéndole tintes detectivescos de su propia cosecha, así como sumándole la posibilidad de que las IAs pueden "subir" a las realidades de sus creadores.
En términos generales, "Nivel 13" no es ninguna obra maestra, pues su falta de originalidad es palpable, así como la escasa pulimentación de la que adolece y que provoca caidas de interés durante el metraje.Empero, es una buena obra que consigue mantener la atención del espectador durante 90 minutos.Y sin ordenadores, ni rayos lasers, ni leches en vinagreta.
En resumen: Un diamante en bruto que, en otras manos, podría haber desembocado en una película excepcional.En cualquier caso no desmerece.
¿Matrix?, ya quisiera esa...