El momento de la verdad
Sinopsis
Dexter es un forense especializado en la sangre en el Departamento de Policía de Miami. También es un fiel novio, un divertido padrastro, un hermano confidente y un freaky de la sangre para algunos; pero todo esto no son más que papeles que, voluntariamente o no, desempeña de cara a una sociedad que no le aceptaría: Dexter es, y lo sabe, un monstruo, un psicópata, un cuerpo sin alma, frío, calculador; un asesino en serie. O no. Él disfruta de ello. Como él suele pensar, no es ni humano ni un psicópata enfermo, es algo nuevo: Dexter.
Crítica
Puntuación del crítico7Esta temporada ha supuesto para la serie la de recuperar cierta dignidad respecto al atroz crimen que supuso la sexta. Lo han conseguido al menos en parte, el poner a Debra en conocimiento de los asuntos de Dexter ha supuesto la novedad de la que sacar bastante juego y además se han buscado dos nuevos personajes, Hanah McKay e Isaac Sirko, que devolvieron un poco de vida a la serie de Showtime.
Creo que la temporada es francamente buena hasta el episodio 7 aproximadamente. Hasta ahí todo funciona de maravilla, el problema viene cuando de buenas a primeras se cargan a Isaac Sirko (dándole una muerte patética, el personaje merecía mucho más) y vuelven a la serie los guiones de mierda, las casualidades, los “porque sí”, el aburrimiento y lo predecible.
La investigación de María Laguerta acaba muy torpemente y de forma ridícula (ese abrazo de Debra no viene a cuento), te das cuenta de que toda la trama de la mafia rusa era de relleno, lo del personaje de Quinn no va a ninguna parte y Batista que el tío se monta un bar... mira que los secundarios de la serie siempre fueron prescindibles pero esta temporada se lleva la palma.
El enfrenamiento Hannah/Debra se cierra de manera igualmente pobre. Michael C. Hall ya solo expresa cansancio en su personaje, por mucho que digan que ha evolucionado un montón este año yo solo he visto cansancio y rutina.
La gran interpretación de la temporada la da Ray Stevenson, convirtiéndose en un magnífico villano pero al que acaban tirando por la borda (literalmente).
Por lo menos fue entretenida.
Creo que la temporada es francamente buena hasta el episodio 7 aproximadamente. Hasta ahí todo funciona de maravilla, el problema viene cuando de buenas a primeras se cargan a Isaac Sirko (dándole una muerte patética, el personaje merecía mucho más) y vuelven a la serie los guiones de mierda, las casualidades, los “porque sí”, el aburrimiento y lo predecible.
La investigación de María Laguerta acaba muy torpemente y de forma ridícula (ese abrazo de Debra no viene a cuento), te das cuenta de que toda la trama de la mafia rusa era de relleno, lo del personaje de Quinn no va a ninguna parte y Batista que el tío se monta un bar... mira que los secundarios de la serie siempre fueron prescindibles pero esta temporada se lleva la palma.
El enfrenamiento Hannah/Debra se cierra de manera igualmente pobre. Michael C. Hall ya solo expresa cansancio en su personaje, por mucho que digan que ha evolucionado un montón este año yo solo he visto cansancio y rutina.
La gran interpretación de la temporada la da Ray Stevenson, convirtiéndose en un magnífico villano pero al que acaban tirando por la borda (literalmente).
Por lo menos fue entretenida.
Davis