«Anything can happen and it probably will»
Lanterns: por qué el episodio 3 tiene un 9,4 y a la vez es lo peor que ha hecho DC

Artículos de la redacción Dreamers

J. Alphonse Nicholson y Jasmine Cephas Jones como los padres de John Stewart. 

Aaron Pierre. Lleva dos episodios conteniendose y en este por fin le dejan actuar. 

Kyle Chandler como Hal Jordan, el hombre al que el anillo si eligio. 

Chris Mundy, Kyle Chandler y Damon Lindelof presentando la serie en la Comic-Con de San Diego. 

Un mismo capítulo se lleva la nota más alta de la serie y medio fandom pidiendo que cancelen el universo DC. Repasamos qué ocurre escena por escena, damos su sitio a las dos críticas (la de continuidad, que tiene razón, y la política, que es otra cosa) y traducimos lo que en Estados Unidos se da por sabido.

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Kyle Chandler y Aaron Pierre como Hal Jordan y John Stewart.

Hay una señal bastante fiable en internet: cuando alguien te jura que un capítulo de televisión es lo peor que se ha producido en la historia del medio, nueve de cada diez veces lo que quiere decir es que el capítulo va de algo.

El tercer episodio de Lanterns va de algo.

Se emitió el domingo 30 de agosto, se titula «OutKast» y desde entonces no se habla de otra cosa. Tiene un 9,4 en IMDb, la nota más alta de la serie por un margen que da vértigo: los dos primeros episodios se quedaron en 8,3. Tiene un 89% en Rotten Tomatoes. IGN le puso un 9. Y tiene, a la vez, a una parte muy ruidosa del fandom pidiendo que cancelen el universo DC entero, ya, sin más trámite y apagando la luz al salir.Añadir Anotación

Las dos cosas al mismo tiempo. Bienvenidos a 2026.



Un minuto de contexto para quien no la esté siguiendo

Lanterns se estrenó en HBO Max el 16 de agosto y va por la mitad de sus ocho episodios. La firman Chris Mundy como showrunner, Tom King (sí, ese Tom King, el de Visión y Mister Milagro) y Damon Lindelof. Retengan ese último nombre, que luego vuelve.

La premisa es sencilla y muy poco de superhéroes: dos policías espaciales investigando un asesinato en la América profunda. Kyle Chandler es Hal Jordan, el veterano quemado; Aaron Pierre es John Stewart, el recluta. Menos capas ondeando al viento y más gasolinera de carretera, más True Detective que Liga de la Justicia. Y hasta el episodio 2 todo el mundo parecía bastante contento con el invento.Añadir Anotación

Entonces llegó el 3.

Qué pasa de verdad en «OutKast»

Lo escribe Vanessa Baden Kelly y lo dirige Stephen Williams. El título no es solo un juego con «outcast», el paria: es el grupo, y por los créditos finales suena «Gasoline Dreams». El episodio abandona la trama del presente y se va entero al pasado.

Punto de partida: el anillo de Abin Sur no fue directo a Hal Jordan. Antes pasó por casa de los Stewart. Levantó de la cama a John Stewart padre, lo metió en una burbuja verde y le hizo la pregunta de rigor: ¿tienes miedo?

Dijo que sí.

El anillo siguió su camino y acabó en el dedo de Hal. Y en esa respuesta honesta de tres letras se le hunde la vida a un hombre. John padre se viene abajo, empieza a beber, y la noche en que Hal Jordan aparece por televisión como el primer Green Lantern de la Tierra le pega un tiro al televisor. Que es una imagen bastante buena, todo sea dicho.Añadir Anotación

Ahí entra Bernadette, la madre, y le planta cara a la Guardiana que ha montado el tinglado: Lianna, con forma humana, interpretada por Laura Linney. Su argumento es el que ha incendiado internet. ¿Tú sabes lo injusto que es preguntarle a un hombre negro en Estados Unidos si tiene miedo?Añadir Anotación

Y le propone un trato. Nosotros criamos al pequeño para que no tenga miedo, y cuando toque, el anillo es suyo.

Lo que viene después es lo que la gente no ha digerido. Los Stewart entrenan a su hijo desde los cinco años para ser incapaz de asustarse. Lo dejan solo de noche en barrios peligrosos. Le ponen una manzana en la cabeza y el padre dispara. Le quitan el dibujo, que es lo único que al chaval le gusta de verdad. Lo empujan a los marines, donde acaba de francotirador. Y ahí, para rematar, Hal Jordan le revienta una misión y le arruina la carrera militar sin tener ni idea de quién es. De modo que cuando estos dos se conocen en el episodio 1, uno lleva treinta años teniendo motivos para odiar al otro.Añadir Anotación

Todo se cuenta desde una entrevista, con John ya adulto explicándoselo a la Guardiana. Y en algún momento suelta la frase que sostiene la hora entera: es humano, queremos a quien nos crió, aunque estén locos.



Por qué hay gente que ha explotado

Vamos con las críticas, que son de dos tipos muy distintos y conviene no meterlas en el mismo saco.

La primera es de continuidad, y es la más sólida. El anillo de los Green Lantern no busca gente sin miedo. Busca gente capaz de superar un gran miedo. Es literalmente lo que recita al elegir a alguien: tienes la capacidad de superar un gran miedo. Desde Rebirth está subrayado con rotulador: no es la ausencia de miedo, es vencerlo. Esa es la diferencia entre un valiente y un psicópata, y son cincuenta años de tebeos.Añadir Anotación

Así que cuando el episodio monta una prueba en la que contestar «sí, tengo miedo» te descalifica, no está simplificando el mito. Lo está poniendo del revés. Ethan Van Sciver, que ha dibujado Green Lantern durante años, ha hablado de un episodio terrible, con un tratamiento torpe de la raza y un comportamiento familiar directamente inhumano. Se puede discrepar del tono, pero el hombre sabe de qué habla.Añadir Anotación

La segunda crítica es la que ha hecho ruido de verdad, y es política. En el momento en que Bernadette dice que Hal Jordan puede permitirse vivir sin miedo porque es un hombre blanco, una parte del fandom lo resumió en redes así: total, que para ser Green Lantern solo hace falta privilegio blanco. De ahí salieron titulares del tipo «traición racial al mito» y «un sermón woke sobre el privilegio blanco», y el resto de la coreografía ya se la saben.Añadir Anotación

Un detalle sabroso: James Gunn había anunciado el episodio esa misma tarde con un «no os perdáis este, de los mejores». Los mismos que llevan dos años defendiéndole se le echaron encima antes de medianoche.

Por qué otros lo consideran lo mejor de la temporada

Y luego está la otra mitad de la sala, que ha visto exactamente el mismo episodio y ha salido llorando.

Su lectura es que «OutKast» no dice que el privilegio te regale un anillo. Dice que un sistema de selección aparentemente neutro, una pregunta idéntica para todos, produce resultados que no lo son, porque no todo el mundo llega a esa pregunta con la misma vida detrás. Y que los Guardianes, que llevan diez mil millones de años administrando la justicia del universo, no habían caído. Que es, si lo piensan, una idea muy de tebeo: seres omnipotentes con un punto ciego del tamaño de un planeta.Añadir Anotación

Sobre todo: la serie no presenta a los padres como héroes. Los presenta como gente rota haciendo algo monstruoso por amor, que es distinto. Jasmine Cephas Jones, que interpreta a Bernadette, lo ha explicado como la manera que encuentra ella de recuperar el control después de ver a su marido destrozado. J. Alphonse Nicholson dice de su personaje que ya vivía con miedo todos los días antes de que apareciera ningún anillo. Nadie en el equipo está vendiendo esa infancia como envidiable.Añadir Anotación

De hecho el episodio se pasa una hora enseñando la factura: un hombre adulto, competentísimo, incapaz de sentir gran cosa, que dejó de dibujar a los siete años porque sus padres decidieron que dibujar no venía en el temario.



Lo que aquí no nos pilla

Y llegamos a la parte que en España nos pasa por encima, porque discutimos el episodio con la traducción puesta pero sin el contexto.

Primero, eso que en Estados Unidos llaman black excellence. La idea, muy asentada, de que un chaval negro tiene que ser el doble de bueno para que le den la mitad de oportunidades, y la costumbre familiar que sale de ahí: entrenar a los hijos desde bebés para ser excepcionales, no buenos. La propia guionista lo ha dicho sin rodeos, que pensó en Tiger Woods y en las hermanas Williams, criados desde la cuna para ser los mejores del mundo en algo. Cuando un espectador estadounidense ve a los Stewart cronometrando a su hijo no ve ciencia ficción. Ve una versión subida de tono de una historia que conoce.Añadir Anotación

Segundo, y esto es más duro: lo que allí llaman the talk. La conversación que muchos padres negros tienen con sus hijos, a los diez o los doce años, sobre cómo hay que moverse, hablar y colocar las manos si te para la policía, para no acabar muerto. No es una metáfora ni una exageración de guionista: es un rito de paso doméstico bastante extendido. El episodio está construido encima de eso y lo invierte. En vez de enseñarle a tener miedo para sobrevivir, le enseñan a no tenerlo para que le elijan. Sin esa referencia detrás, la secuencia parece maltrato caprichoso y ya está. Con ella sigue siendo maltrato, pero se entiende de dónde sale.Añadir Anotación

Y tercero, la expresión «privilegio blanco». En Estados Unidos hace quince años que dejó de ser un término académico para convertirse en una bandera de bando: según quién la pronuncie, en la frase entera ya no se oye nada más. Aquí no tenemos ese reflejo instalado, así que buena parte de la bronca nos llega como un ruido raro. No es que ellos exageren y nosotros seamos más listos. Es que están discutiendo otra cosa a la vez.Añadir Anotación

Si les sirve una traducción casera: piensen en cómo se leería aquí un episodio sobre una familia gitana entrenando a un hijo para que le acepten en un sitio donde saben que no le van a aceptar. Nadie lo vería con calma.

El precedente que lo explica casi todo

Recuperemos ahora a Damon Lindelof.

En 2019 hizo para HBO una serie llamada Watchmen que arrancaba con la matanza racial de Tulsa de 1921 y que dedicaba su mejor episodio, «This Extraordinary Being», a revelar que el primer superhéroe enmascarado de aquel mundo era un policía negro que se pintaba la piel alrededor de los ojos para que le tomaran por blanco. Aquello se llevó once Emmys y hoy sale en todas las listas de mejores series de superhéroes.Añadir Anotación

Aquello también se comió, en su momento, exactamente la misma bronca. Casi palabra por palabra.

Y ahora el remate: «This Extraordinary Being» lo dirigió Stephen Williams. El mismo señor que dirige «OutKast». O sea que HBO ha vuelto a llamar al tipo que ya había hecho este episodio una vez para que lo hiciera otra. Lo raro habría sido que saliera algo distinto.Añadir Anotación

La guionista lo tiene clarísimo, además. Contó que se pasó una mañana leyendo comentarios furiosos de Reddit sobre Watchmen, la de 2019, y que le sirvió de terapia: aunque lo odie un millón de personas no pasa nada, porque Watchmen tampoco gustó y siguió siendo lo que era. Y Chris Mundy ha respondido a las quejas con una elegancia que da un poco de rabia: entiende que quien se enfada lleva queriendo a este personaje desde niño, pero esta es nuestra versión durante un rato, y dentro de cinco o diez años la estará cuidando otro.Añadir Anotación



Y mientras tanto, los números

Aquí está lo que casi nadie cuenta, porque estropea las dos narrativas a la vez.

El episodio del escándalo es el mejor valorado de la serie. Un 9,4 en IMDb frente al 8,3 de los dos anteriores. Un 89% en Rotten Tomatoes. Sobresalientes en IndieWire, Den of Geek, Vulture, IGN y AV Club. No es crítica contra público: es un sector del fandom contra prácticamente todos los demás, incluido ese público general de IMDb que suele tener bastante mala leche y esta vez no la ha tenido.Añadir Anotación

Tampoco todo el mundo de este lado está entusiasmado, ojo. Collider le puso un 6 y dudaba de que la historia de John diera para una hora entera. Varios críticos han señalado que el episodio se ventila treinta años en cincuenta y tres minutos y se le nota la prisa. Eso es una crítica de televisión normal y corriente, de las que se discuten tomando algo, y se ha perdido debajo del incendio.Añadir Anotación

Entonces, ¿es bueno o no?

Mi opinión, por lo que valga: el episodio comete un pecado de continuidad de verdad, y no es menor. Convertir la prueba del anillo en un «¿tienes miedo? pues fuera» rompe lo que hace interesantes a los Green Lantern desde siempre, y encima se rompe gratis, porque la escena funcionaría igual de bien, o mejor, si al padre lo rechazaran por cualquier otro motivo. Ahí la queja de los fans no es política, es de oficio, y tienen razón.Añadir Anotación

Todo lo demás me parece justo lo que uno querría de una serie de superhéroes para adultos: un guion que se moja, dos actores enormes y una idea que sigue dando vueltas al día siguiente. Aaron Pierre llevaba dos episodios conteniéndose y en este por fin le dejan actuar. Vale la pena solo por eso.Añadir Anotación

Lo que no conviene es comprar el marco de la discusión tal y como viene servido. Ni el mejor episodio de la historia ni lo peor que ha hecho DC. Es un buen episodio, valiente, algo apresurado, con un fallo gordo en el reglamento y una interpretación de las que se recuerdan. Todo eso a la vez, que es como suelen ser las cosas cuando se discuten a gritos.Añadir Anotación

El episodio 4 se estrena este domingo. Quedan cinco. Yo pienso verlos todos.Añadir Anotación

Imágenes: HBO Max / Warner Bros. Discovery.

Nacho, 1 de Septiembre de 2026
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