Un nuevo producto de la factoría Besson, al que mucha gente aun sigue considerando un genio, pero para mí no pasa más que por ser el Jerry Bruckheimer francés. Como no, es una nueva película de acción, aunque más que de acción habría que calificarla de comedia por lo que te ríes. Realmente es una peli hecha por y para flipados, porque son tantas las situaciones inverosímiles que tienen lugar que uno no sabe donde esconderse mientras piensa ¿qué será lo próximo que se les ocurra a éstos? el BMW saltando desde el puente al camión de transporte, la pelea de la grasa, el final con el camión emulando a Indy... o la mejor de todas, el protagonista corriendo media hora detrás de un avión fumigador esperando a que aterrice para robarselo al dueño.

Todo ello mezclado junto a una ingenuidad en su desarrollo que hace plantearte la edad mental de los responsables de ésto.
Lo mejor: es una peli honesta, promete acción a raudales y lo cumple. Verla con los colegas, un viernes noche acompañado de unas cervecitas y la diversión está asegurada.
Lo peor: el resto.
