Mujer fatal
Sinopsis
Un agente de seguros cuenta la relación que mantuvo con una mujer casada a través de una declaración. El hombre fue seducido por una bella mujer que pretendía informarse sobre pólizas de seguros en caso de accidente. Pronto ella le involucra en un terrible plan.
Crítica
Puntuación del crítico10 Uno de los mas redondos guiones de la historia del cine, elaborado por el mejor guionista que jamas haya dado el septimo arte.
Esta Obra Maestra mantiene todas las constantes del cine negro: Nocturnidad, asesinato, coche, fotografía expresionista, un inevitable y cruel destino, un protagonista perdedor, y sobre todo la mujer fatal, aquí insuperablemente encarnada por Barbara Stanwyck (yo no imagino a otra), una mujer mala como pocas capaz de hacer cualquier cosa por dinero.
Espléndidos son sus diálogos durante todo el metraje, que solo cuentan lo imprescindible de una manera sutil, y con una cadencia y un ritmo vocal controlado a cada silaba por Wilder. Las frases importantes se repitiran justo en el momento, casi el segundo, adecuado. Significativo es que Robinson nunca tenga fuego y se lo pida siempre a Macmurray, salvo en la escena final en la que cambian las tornas.
Es una película narrada en un adecuado flshback por el protagonista, y que solo es superada en eso por la equiparable "el crepúsculo de los dioses".
Escenas maravillosas de principio a fin:
Cuándo Phyllis baja las escaleras en el primer encuentro con Walter, y solo vemos sus piernas.
El posterior dialogo de ambos en el que con una metafora relacionada con el tráfico, Phyllis sugiere a Walter que está yendo demasiado deprisa (al ligarsela).
Todos los encuentros de Walter con su jefe(Edward G. Robinson), que se van haciendo cada vez mas tensos a medida que avanza el film.
Cuándo Robinson acude a casa de MacMurray, y Phyllis se tiene que esconder detrás de la puerta (escena tramposa: las puertas de los apartamentos nunca se abren hacia fuera, pero que uno se la come con patatas). Cargada de tensión.
La escena que antecede al asesinato en la que de una forma tensa asistimos a la meticulosa preparación de la cuartada de Walter, llena de pequeños detalles que enriquecen el guión.
Y por supuesto la escena del asesinato, en la que solo vemos un primer plano de Phyllis, y sus reacciones ante lo que sucede. Sutil.
Una película durisima, pero que sin embargo de nuevo no está exenta de humor, ejemplo de ello es el caso del camionero que quema su propio camión para obtener una indemnizacíón.
Es también una película sobre la amistad traicionada.
Guión insuperable en el que todo se enlaza y se desarrolla (hasta el último detalle o personaje), y en el
que todo se encuentra exactamente casi en el segundo que debe estar, para emocionar, aterrorizar, arrancar sonrisa etc...
Esta Obra Maestra mantiene todas las constantes del cine negro: Nocturnidad, asesinato, coche, fotografía expresionista, un inevitable y cruel destino, un protagonista perdedor, y sobre todo la mujer fatal, aquí insuperablemente encarnada por Barbara Stanwyck (yo no imagino a otra), una mujer mala como pocas capaz de hacer cualquier cosa por dinero.
Espléndidos son sus diálogos durante todo el metraje, que solo cuentan lo imprescindible de una manera sutil, y con una cadencia y un ritmo vocal controlado a cada silaba por Wilder. Las frases importantes se repitiran justo en el momento, casi el segundo, adecuado. Significativo es que Robinson nunca tenga fuego y se lo pida siempre a Macmurray, salvo en la escena final en la que cambian las tornas.
Es una película narrada en un adecuado flshback por el protagonista, y que solo es superada en eso por la equiparable "el crepúsculo de los dioses".
Escenas maravillosas de principio a fin:
Cuándo Phyllis baja las escaleras en el primer encuentro con Walter, y solo vemos sus piernas.
El posterior dialogo de ambos en el que con una metafora relacionada con el tráfico, Phyllis sugiere a Walter que está yendo demasiado deprisa (al ligarsela).
Todos los encuentros de Walter con su jefe(Edward G. Robinson), que se van haciendo cada vez mas tensos a medida que avanza el film.
Cuándo Robinson acude a casa de MacMurray, y Phyllis se tiene que esconder detrás de la puerta (escena tramposa: las puertas de los apartamentos nunca se abren hacia fuera, pero que uno se la come con patatas). Cargada de tensión.
La escena que antecede al asesinato en la que de una forma tensa asistimos a la meticulosa preparación de la cuartada de Walter, llena de pequeños detalles que enriquecen el guión.
Y por supuesto la escena del asesinato, en la que solo vemos un primer plano de Phyllis, y sus reacciones ante lo que sucede. Sutil.
Una película durisima, pero que sin embargo de nuevo no está exenta de humor, ejemplo de ello es el caso del camionero que quema su propio camión para obtener una indemnizacíón.
Es también una película sobre la amistad traicionada.
Guión insuperable en el que todo se enlaza y se desarrolla (hasta el último detalle o personaje), y en el
que todo se encuentra exactamente casi en el segundo que debe estar, para emocionar, aterrorizar, arrancar sonrisa etc...
Al Sampietro








