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| Davis
-- Martes, 17 de Agosto de 2004 a las 20:21.
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Esta es la obra maestra más talentosa que ha salido de Sudamérica desde Amores perros. Es completamente fascinante. Esta película de Fernando Meirelles reune todo el cine que a mi más me gusta tanto en su forma como en su fondo. Desde esa realización electrizante, desgarradora y frenética, un guión excelente y magníficamente hilvanado, un montaje de los que me encantan y un ritmo narrativo perfecto, que no decae en ningún momento del film. Estoy completamente de acuerdo con lo que dice Piripiflautico acerca del estilo visual. Es tremendamente atractivo, cuidado al detalle y contrasta terriblemente con la crudeza de las imágenes. Una fotografía de lujo, que cambia de textura en cada parte de las tres en que se divide claramente la película. Esto es algo que también me impresionó. Cada década está narrada y realizada de diferente manera según se acerca el violento y sublime climax final. Desde los tonos y colores diferenciados hasta el uso de variados recursos artísticos y movimientos de cámara increíbles, la división de la pantalla, la repetición conceptual de una misma escena, etc. Los actores, todos desconocidos y sin apenas experiencia, son de una atenticidad pasmosa y dan una veracidad aplastante a la historia. Una historia dura y realista sobre la evolución del crimen organizado en Cidade de Deus desde sus inicios, escenas brutales de asesinatos a menudo cometidos por pobres crios, rencillas, traiciones, venganzas y todo un cocktail explosivo que supera con creces la mayoría de películas de gangsters que se hayan hecho, porque la de Ciudad de Dios es la más realista de todas. Acertadamente, alguien la describió como el "Uno de los nuestros" brasileño. Otra posible influencia para Meirelles puede ser "Los olvidados" de Buñuel, por el tema que trata y por las actuaciones tan realistas. No exenta de humor, muy bienvenido en una película tan cruda y violenta, como esa conversación entre mujeres sobre los hábitos sexuales con su pareja. El final es buenísimo. Todo el conjunto de la película me deja un sabor a miel y regusto en el paladar. Esto es cine
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