Piripiflautico
Martes, 18 de Diciembre de 2007 a las 05:58
Bueno, las dos horas bien se puede decir que entretienen y que, como apunta Aguirregaray, el Cameron Crowe tiene cierto oficio cuando consigue controlarse un poco.
La película trata de lo mismo que Carretera perdida (y que Abre los ojos, evidentemente). El protagonista vive dentro de su mente y tiene el poder de controlarlo todo, pero sus propias inseguridades deforman paulatinamente su mundo, hasta que al final el sueño se convierte en pesadilla. Realmente lo único que aporta este nuevo remake es ese detalle de que el personaje construye su sueño lúcido a base de sus propios recuerdos (obviamente) y de elementos de la cultura popular, que es donde Cameron Crowe aprovecha para meter toda su mitomanía (los cielos de Monet, la portada del disco de Dylan, las películas de Truffaut, etc). El problema es que toda la película está igualmente trufada de cancioncillas y de momentos babosos, con lo cual no se puede establecer realmente una distinción entre el mundo real y el imaginado, es decir, que la representación que Crowe ofrece de la vida real está casi igual de idealizada que el sueño en el que luego vive Tom Cruise.
La película...pues eso. Contada con oficio. Si fuese original, me gustaría. Siendo como es un remake prácticamente idéntico a la primera versión, no creo que tenga sentido concederle mucho valor.