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| Lainier Sind
desde la Ciudad de los Murciélagos
-- Lunes, 17 de Noviembre de 2003 a las 11:00.
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Matrix, una mierda al lao de esto (cualquiera de las tres). Esta película es genial, porque combina a la perfección espectáculo con guión, ambos realizados con maestría. Las escenas de acción son las más espectaculares que he visto hasta la fecha, haciéndonos olvidar lo visto en la trilogía de Matrix. De hecho, como sucedía en Tigre y Dragón, no solo son espectaculares, sino bellas, como una danza. Y el argumento, genial (aquí sí hay una auténtica filosofía, y no en Matrix, con su pseudometafísica verborreica): en los primeros momentos, no parece nada del otro mundo, hasta que el Rey averigua que Sin Nombre ha mentido y que quiere matarlo. Entonces la historia se va complicando hasta acabar de una forma inesperada (hasta cierto punto, ya que la gente con cultura sabe que el Rey de Qin, en la vida real, logró unificar China, luego, por coherencia, debía sobrevivir en el filme) que nada tiene que ver con las películas comerciales y maniqueas americanas. Dirección impecable. Fotografía sensacional (menudo colorido, sobre todo en la pelea de las dos guerreras). Paisajes de ensueño. Producción de lujo. Música fantástica (recuerda a Tigre y Dragón: no en vano el autor es el mismo, Tan Dun). Y buenas interpretaciones: he de mencionar aparte a Zhang Ziyi, que está encantadora, y a Jet Li, que, a diferencia del resto, está inexpresivo, aunque su papel no requería más, y de todos modos, resulta carismático (en esta peli, hasta sentimos empatía por el Rey, con lo cual queda de manifiesto que el director y los guionistas han logrado transmitir su mensaje al espectador). En definitiva, una obra impresionante. Mejor que Tigre y Dragón.
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