Entra en la mente de un esquizofrénico. David Cronenberg "teje" el camino.
Sinopsis
Allí es ignorado por la gobernanta, la señora Wilkinson, y sin nadie que le vigile ni le atienda, Spider deja de tomar su medicación y los fantasmas de su infancia empiezan a visitarle. Los muros que su mente levantó para protegerle de lo que ocurrió tiempo atrás, empiezan a resquebrajarse. Descenderá entonces, por el tobogán de la más descarnada de las locuras.
Crítica
Puntuación del crítico10El canadiense abandona aquí su obsesión por lo orgánico, la ciencia y lo físico, para mostrarnos en primera persona una enfermedad mental. Nos mete de lleno en la mente de un ser débil, casi incapaz de comunicarse, y que trata de buscar su identidad por medio de la memoria. Pero su mente es como una telaraña (magnífica metáfora), un laberinto de vivencias pasadas en el que Spider confunde la realidad, se inventa cosas que no sucedieron y que su mente ha creado SPOILER debido a un fuerte sentimiento de culpa que lo atormenta.
Es magnífica. El guión es formidable y la narración perfecta. Cronenberg es muy inteligente y para esta película ha rodado con una sutileza majestuosa, planos elegantes y sugerentes. Una fotografía con tonos ocres y marrones que dan un ambiente sórdido y sucio; y una banda sonora excepcional a cargo del maestro Howard Shore. Este compositor, que empezó su carrera con Cronenberg, aporta muchísimo al ambiente del film.
Algo realmente maravilloso es el fuerte simbolismo de la película. Obviamente es muy subjetiva, y existen pequeños detalles, desde la ropa de los personajes hasta los colores de ciertas escenas, que nos dan a conocer las partes que Spider se inventa de su vida. Esto solo es posible pillarlo cuando se ha visto la película más de una vez, ya que la primera es muy difícil. Por ello recomiendo a quien no le haya gustado la película que le de otra oportunidad, que seguro que le gusta mucho más.
Fantástica la canción de los títulos iniciales y otra escena que vale su peso en oro: Spider con el cristal debajo de la manga, el cristal que falta para completar el "puzzle" que es su vida, esa pieza que representa un recuerdo (otra simbolismo sublime).
Hay muchos temas interesantes, aparte de la propia enfermedad vista en primera persona: Los traumas infantiles, la incomunicación, la búsqueda de la identidad, la soledad (impagable la escena en que un loco le habla a Spider desde atrás y le mueve las piernas, o las de Spider por la ciudad solo, murmurando para sí mismo y escribiendo con furia un diario, en un lenguaje paranoico que sólo él entiende).
Es sin duda una maravilla más de David Cronenberg, uno de mis directores independientes favoritos. Con su estilo personal pero sin "Nueva Carne". Una película idispensable para quien busca un cine diferente, anticomercial, ambigüo, etc.
Sin enrollarme más tengo que destacar las interpretaciones, a un nivel altísimo Ralph Fiennes que borda un personaje de lo más difícil. Le da una introspección y angustia fabulosa. Por otra parte, Gabriel Byrne y Miranda Richardson están soberbios como los padres de Spider. Secundarios de lujo como Lynn Redgrave y John Neville.
Cine Cronenberg para degustar. Imprescindible.
Davis









