Tú eres insignificante para nuestro Dios.
Sinopsis
Un genio de las matemáticas que vive en el Chinatown de Nueva York cree que todo puede explicarse de forma numérica, lo que le provoca alucinaciones y paranoias. De esta forma crea un complejo sistema informático en su apartamento para tratar de descifrar el número pi, lo que despierta el interés y acoso, tanto una compañía de Wall Street como una secta cabalística judía.
Crítica
Puntuación del crítico10Primer largometraje dirigido por Darren Aronofsky, filmado en 16 mm, en blanco y negro y con un presupuesto ínfimo.
Talento en estado puro. Una película innovadora, deslumbrante y transgresora, con un guión y un desarrollo realmente inteligentes.
Si en "Requiem por un sueño" el director nos mostraba la obsesión de cuatro personajes, en ésta nos muestra la obsesión de uno solo por encontrar el valor del número pi.
Es un film de un ritmo trepidante. El protagonista sufre una evolución paranóica, autodestructiva, a medida que va descubriendo el imposible modelo de Pi.
Brutales y dolorosas las jaquecas que le dan a Max y que gracias al bombardeo de imágenes, primerísimos planos y un sonido desasosegante y enfermizo de Clint Mansell podemos llegar a sentir. Me encanta la música electrónica y agobiante de Mansell.
Impactánte, sorprendente, hiriente, siempre interesante... un ejercicio de cine y estilo nuevos. Fascinante y con una atmósfera única.
Escenas sobrecogedoras como la del cerebro en el suelo o el taladro en la cabeza. El final es magnífico. De culto.
Ésta noche la emiten en Telemadrid a las 2 de la noche para quien le interese.
Talento en estado puro. Una película innovadora, deslumbrante y transgresora, con un guión y un desarrollo realmente inteligentes.
Si en "Requiem por un sueño" el director nos mostraba la obsesión de cuatro personajes, en ésta nos muestra la obsesión de uno solo por encontrar el valor del número pi.
Es un film de un ritmo trepidante. El protagonista sufre una evolución paranóica, autodestructiva, a medida que va descubriendo el imposible modelo de Pi.
Brutales y dolorosas las jaquecas que le dan a Max y que gracias al bombardeo de imágenes, primerísimos planos y un sonido desasosegante y enfermizo de Clint Mansell podemos llegar a sentir. Me encanta la música electrónica y agobiante de Mansell.
Impactánte, sorprendente, hiriente, siempre interesante... un ejercicio de cine y estilo nuevos. Fascinante y con una atmósfera única.
Escenas sobrecogedoras como la del cerebro en el suelo o el taladro en la cabeza. El final es magnífico. De culto.
Ésta noche la emiten en Telemadrid a las 2 de la noche para quien le interese.
Davis






