"Ya que iremos al infierno... vayamos juntos"
Sinopsis
Dos asesinos a sueldo que han crecido juntos y que no han vuelto a verse las caras desde la infancia, descubren que ambos han tomado el mismo camino al recibir el encargo, por separado, de matar a la misma persona.
En el transcurso de su misión se ven envueltos en una mortal guerra entre bandas, unidos en la persecución tendrán ocasión de volver al hogar donde crecieron y de reencontrar la amistad perdida. Deciden entonces sumar sus fuerzas y destinar todos sus ingresos profesionales a ayudar a niños necesitados de todo el mundo. Pero ése es sólo el principio.
En el transcurso de su misión se ven envueltos en una mortal guerra entre bandas, unidos en la persecución tendrán ocasión de volver al hogar donde crecieron y de reencontrar la amistad perdida. Deciden entonces sumar sus fuerzas y destinar todos sus ingresos profesionales a ayudar a niños necesitados de todo el mundo. Pero ése es sólo el principio.
Crítica
Puntuación del crítico9Segunda entrega de la trilogía "Dead or alive", que se complementa con "Dead or Alive: Final".
Esta secuela es totalmente diferente a su predecesora (un rasgo habitual en la filmografía de Miike es el cambio radical de unas películas a otras, tanto en puesta en escena como en temáticas), pero indudablemente igual de divertida o más.
La película recupera a los actores principales y los lleva a un nostálgico viaje al pasado, donde podemos conocerles mejor: la infancia, la amistad, todo ello con un humor negro excelente.
Los personajes buscan la redención (les salen unas alas de angel en la espalda) intentando ayudar a los niños tercermundistas que no pueden vacunarse. Paradójicamente para salvar estas vidas, tienen que quitar otras. Genial la escena de la matanza, rodada desenfrenadamente (con un desenlace estupendo a cámara lenta, los trucos de magia del tío al principio (la paloma xDD) y un montón de momentos impagables.
Lo mejor de Takeshi Miike es su originalidad. Hay una escena en este film que me encantó sobre el resto: cuando tres gángsters hacen el número del teléfono móvil y luego se cargan al enano con una escenificación genial del craneo explotando.
Transgresora, violenta y sorprendente, nunca sabes lo que va a venir a continuación.
El final se sale.
Esta secuela es totalmente diferente a su predecesora (un rasgo habitual en la filmografía de Miike es el cambio radical de unas películas a otras, tanto en puesta en escena como en temáticas), pero indudablemente igual de divertida o más.
La película recupera a los actores principales y los lleva a un nostálgico viaje al pasado, donde podemos conocerles mejor: la infancia, la amistad, todo ello con un humor negro excelente.
Los personajes buscan la redención (les salen unas alas de angel en la espalda) intentando ayudar a los niños tercermundistas que no pueden vacunarse. Paradójicamente para salvar estas vidas, tienen que quitar otras. Genial la escena de la matanza, rodada desenfrenadamente (con un desenlace estupendo a cámara lenta, los trucos de magia del tío al principio (la paloma xDD) y un montón de momentos impagables.
Lo mejor de Takeshi Miike es su originalidad. Hay una escena en este film que me encantó sobre el resto: cuando tres gángsters hacen el número del teléfono móvil y luego se cargan al enano con una escenificación genial del craneo explotando.
Transgresora, violenta y sorprendente, nunca sabes lo que va a venir a continuación.
El final se sale.
Davis



