Waster
desde Madrid
, España
Domingo, 21 de Enero de 2007 a las 10:22
A mí me ha gustado, para mi sorpresa. Después de aquella majadería gore y fanática (aunque técnicamente impecable, eso sí) titulada La pasión de Cristo, no esperaba que Gibson despertara de su empanada mental.
Los mayas de Apocalypto son más malos que los judíos de la Pasión. No hay ni uno solo que no sea un hijo de la grandísima puta depravado que se regodee en el sufrimiento de los demás. Y para colmo, ni siquiera son leales entre ellos. En esta peli se les llama mayas, pero en otras circunstancias -en otras películas-, podrías haber sido narcotraficantes centroamericanos, guerrilleros colombianos, vietnamitas...o cualquiera de esa clase de los malos tipo de las pelis de acción barata norteamericana.
Me desconciertan esos tópicos de pelis de acción cutre ochenteras: como siempre, hay uno que jerárquicamente está por debajo del Final Boss, pero que es mucho más retorcido y cabrón. Luego, está el tío sin suerte que será asesinado por su propio jefe en uno de sus momentos de ira.
Si es que estos mayas, ¡son de lo peor!. No me extraña que hayan levantado un muro para que sus descendientes no lleven la corrupción a los EEUU.
Las primera hora y mucho me gusta un montón. Es vigorosa, épica, abrumadora, incluso poética, diría yo. La película tiene un magnífico clímax con la llegada a la exagerada capital maya, donde el clima de inquietud alcanza cotas extraordinarias (a pesar de la exageración, del maniqueísmo, bla bla bla). La huída comienza siendo la hostia, pero a partir de que el tío da el discursito de que el bosque es suyo y empieza a cepillarse a los enemigos, la película decae mucho, se convierte en Rambo, en Cobra o en Comando. La magia, la hipnosis, el exotismo y el misterio que mantenía la película (y que, aparte del estilo visual, era lo poco que la salvaba de ser una peli de tiros barata) se van perdiendo para transformarse definitivamente en la más tópica cinta de acción. En los últimos dos minutos recupera altura.
También es sorprendente que, esta vez, la truculencia de Mel no me haya parecido ni ridícula ni excesiva, excepto por aquel parto submarino que es el cénit del surrealismo indeseado.
¿Hay un mensaje político detrás de esta profetización de la caída de los mayas?. No creo, pero yo he inventado un par. Es gracioso identificar a los protagonistas con los habitantes de Kwait, y al Imperio Maya con Iraq. Y claro, entonces, SPOILER.
Pero aunque todos sepamos que Mel es el hijo predilecto de John Doe, ¿no os parece que en la peli se podría incluso ver una crítica a la actual invasión de Iraq, y que el discurso sobre la civilización que se está destruyendo a sí misma y busca sangre fresca para contentar a sus alienados habitantes, podría estar referido a los Estados Unidos?.
En todo caso, Apocalypto es una espectacular película de aventuras, estéticamente impresionante y dirigida y narrada con personalidad y oficio por Mel Gibson.