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| Waster
desde Getafe
, Madrid
-- Lunes, 9 de Febrero de 2009 a las 01:41.
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La peli mola bastante. Con algún desliz videoclipero perdonable y con el tratamiento de problemas sociales más superficial visto en tiempo, aunque se permita escenas más chungas de las que suelen verse en el cine masivo. Tampoco creo que se tire el rollo de peli social profunda y super comprometida, ni que sea su intención indagar en el horror de la sociedad de castas india o en las raíces de la pobreza, con sus causas y sus consecuencias minuciosamente analizadas; sencillamente, toma el clásico marco de niño pobre en circunstancias adversas para contar un cuento. ¿Comprometida?, lo justo para gustarle a todo el mundo independientemente de su ideología y no ofender a nadie (y para abrirse camino a los Oscar: ya veo a los de la Academia sintiéndose cómodamente progres por premiar una peli tan, uf, cercana a los desarrapados); no se moja el Boyle como en Trainspotting, claro está; y lo bueno es que tampoco se echa de menos. El problema del realismo mágico: hablar de problemas sociales rodeándolos de un aura fantástica o ilusoria (como en este caso) es algo que siempre se ha discutido mucho, dado que a veces, obras literarias o cinematográficas pretendidamente progresistas pueden acabar siendo -o pareciendo ser- lo contrario, o sea, escapistas y conservadoras. Si no, mirad el ejemplo del pobre Kurosawa con Dodeskaden. En fin, muy divertida, entretenidísima y bonita. A un servidor le alegró la tarde del sábado. Algunos la comparan con un Capra vulgarizado,, pero a mí me hace pensar más en cierto escritor inglés, ejem, de nombre de pila Charles (hay un personaje que es un trasunto claro de Fagin). Contada y estructurada de una manera apasionante, que cuesta despegar ojos y oídos de lo que ocurre en la pantalla; emotiva, chula y muy inverosímil. Totalmente entrañable.
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