Sinopsis
Randy "The Ram" Robinson (Mickey Rourke) es un luchador profesional de wrestling, ya retirado que, tras haber sido una estrella en la década de los ochenta, trata de continuar su carrera en el circuito independiente, combatiendo en cuadriláteros de tercera categoría. Cuando se da cuenta de que los brutales golpes que ha recibido a lo largo de su carrera le empiezan a pasar factura, Randy decide poner un poco de orden en su vida; intenta acercarse a la hija que abandonó, Stephanie (Evan Rachel Wood), a la vez que trata de superar su soledad con el amor hacia Cassidy, una streaper (Marisa Tomei).
Crítica
Puntuación del crítico9"Los malditos años 80 nunca debieron terminar" dice el personaje de Mickey Rourke en un momento de la película. Los evidentes paralelismos entre la vida de Rourke y la historia de Randy "The Ram" Robinson han ayudado a que ésta interpretación sea tan magistral, tan auténtica y tan conmovedora.
Su trabajo es portentoso tanto física como psicológicamente. Darren Aronofsky le ha brindado una oportunidad de oro al maltrecho Rourke quien borda el papel más allá de lo esperado.
El talento de Aronofsky tras las cámaras se deja notar en todo momento, genial la escena en que Rourke va camino a su trabajo como tendero y de fondo se oyen voces de aficionados como si fuera a luchar en un nuevo combate.
Marisa Tomei también está estupenda, no así Evan Rachel Wood cuyo personaje no está nada desarrollado (aunque la escena del paseito con papá es inolvidable).
Me encantó el final. Las palabras de Mickey a su público salen del mismo alma. Apasionante.
Su trabajo es portentoso tanto física como psicológicamente. Darren Aronofsky le ha brindado una oportunidad de oro al maltrecho Rourke quien borda el papel más allá de lo esperado.
El talento de Aronofsky tras las cámaras se deja notar en todo momento, genial la escena en que Rourke va camino a su trabajo como tendero y de fondo se oyen voces de aficionados como si fuera a luchar en un nuevo combate.
Marisa Tomei también está estupenda, no así Evan Rachel Wood cuyo personaje no está nada desarrollado (aunque la escena del paseito con papá es inolvidable).
Me encantó el final. Las palabras de Mickey a su público salen del mismo alma. Apasionante.
Davis






