"Siempre estaré delante de ustedes"
Sinopsis
Estamos a finales del año 1944, la Segunda Guerra Mundial ya ha entrado en su recta final. Iwo Jima, una pequeña isla japonesa del pacífico, se perfila como uno de los últimos y desesperados bastiones de defensa nipona ante una futura incursión norteamericana en el propio suelo japonés. El general Kuribayashi arriva a dicha isla para hacerce cargo de la defensa y sabe, como tantos otros, que ni él ni sus soldados regresarán con vida a sus hogares, por lo que su misión se resume a retrasar y ocasionar el mayor daño posible a las tropas norteamericanas. Mientras tanto Saigo, un humilde panadero devenido en soldado, tratará de sobrevivir tanto a la duras condiciones de vida en la isla como a la inminente y brutal batalla que no tardará en venir. Su motivación es la de volver con su esposa y ver con sus propios ojos a su hija recién nacida.
Crítica
Puntuación del crítico10Este segundo trabajo de Eastwood sobre la batalla de Iwo Jima resulta, en mi opinión, su mejor película desde "Unforgiven", y es que "Cartas desde Iwo Jima" es un film reflexivo, pausado, conmovedor y, sobre todo, profundamente humano. No sólo se complementa perfectamente con las ideas planteadas en "Banderas de nuestros padres" sino que también funciona como una obra singular y directa. No hay lugar para el patriotismo ni para los actos heroicos, la historia que cuenta Clint es la de un ejército sentenciado a muerte esperando su inminente final. En dicha espera podemos ver la mixtura de personalidades y emociones de esos hombres, por ejemplo tenemos a Saigo (excelente trabajo de Ninomiya) un joven soldado cuya única motivación es la de sobrevivir y volver con su familia mientras que sus compañeros alrededor simplemente se resignan a morir en la batalla, ya sea combatiendo o suicidándose. Por otra parte tenemos la mítica figura del General Kuribayashi (un soberbio Watanabe) un militar bondadoso y leal a sus hombres pero contrario a la idea del suicidio ritual y masivo que tienen sus oficiales subordinados. Es notable la capacidad de Eastwood en hacernos empatizar con la mayoría de estos personajes, ya sea con los más loables y también con los más brutales de ellos (en ese apartado el devenir del duro Teniente Ito es particularmente conmovedor).
Si bien la película no es perfecta (por ejemplo el recurso de la voz en off y la música cada vez que un personaje escribe una carta termina saturando un poco) es una obra anti-bélica de gran valor y belleza, cuyo mensaje es universal y totalmente despojado de tintes políticos y/o nacionalistas. Es realmente de agradecer que un tipo como Eastwood a su edad tenga la lucidez y la audacia de hacer una película como ésta, así que gracias Clint, espero que sigas haciendo cine por largo rato.
De visión imprescindible.
Si bien la película no es perfecta (por ejemplo el recurso de la voz en off y la música cada vez que un personaje escribe una carta termina saturando un poco) es una obra anti-bélica de gran valor y belleza, cuyo mensaje es universal y totalmente despojado de tintes políticos y/o nacionalistas. Es realmente de agradecer que un tipo como Eastwood a su edad tenga la lucidez y la audacia de hacer una película como ésta, así que gracias Clint, espero que sigas haciendo cine por largo rato.
De visión imprescindible.
Jorge





