La vuelta al mundo en 50 años
Sinopsis
Sammy nace junto a sus hermanos en una hermosa playa y se enfrenta a la lucha por su supervivencia, para llegar a convertirse en una tortuga adulta y así, en la madurez, regresar a la playa donde nació para reproducirse. No es fácil, se dice que sólo una de cada mil lo consigue, y para Sammy es aún peor, puesto que al nacer su tamaño es casi el de la mitad de sus hermanitos.
Crítica
Puntuación del crítico7Una lindísima película de dibujos animados en la que vemos la vida de una tortuguita llamada Sammy, desde que nace hasta su vejez. Por el camino vivirá aventuras y conocerá a muchos seres acuáticos y terrestres, todos ellos deleitados con un espectacular y logrado 3D, el mejor 3D que he visto hasta el momento y que merece mucho la pena, no como esas reconversiones que a veces hacen que son una mierda, y es que te encuentras a los peces en frente de la cara. La escena en que se acerca la serpiente a la cámara me dio tanto repelús que me tuve que quitar las gafas, es que no aguanto a las serpientes y aquí casi te lame la cara.
La película no llega a la altura de Pixar, pero es de agradecer que una productora Europea intente meterse en el difícil mercado de la animación liderado por Pixar, Disney y Dreamworks. El guión es infantil, pero al fin y al cabo el mensaje puede llegar a todos por igual, pero sobre todo para concienciar del maltrato que sufre el mar por los seres humanos, el calentamiento global, el derrame de petróleo, la basura que se tira y el daño que puede provocar, pero también el lado positivo que podemos tener.
El director es el mismo que el de Vamos a la luna, en la que con unas moscas nos lanzaba al espacio. Aquí nos sumerge de manera más satisfactoria bajo el mar, y es que la animación ha mejorado respecto a aquella y es más disfrutable en su conjunto.
Una película muy tierna.
La película no llega a la altura de Pixar, pero es de agradecer que una productora Europea intente meterse en el difícil mercado de la animación liderado por Pixar, Disney y Dreamworks. El guión es infantil, pero al fin y al cabo el mensaje puede llegar a todos por igual, pero sobre todo para concienciar del maltrato que sufre el mar por los seres humanos, el calentamiento global, el derrame de petróleo, la basura que se tira y el daño que puede provocar, pero también el lado positivo que podemos tener.
El director es el mismo que el de Vamos a la luna, en la que con unas moscas nos lanzaba al espacio. Aquí nos sumerge de manera más satisfactoria bajo el mar, y es que la animación ha mejorado respecto a aquella y es más disfrutable en su conjunto.
Una película muy tierna.
Elvira