No contaban con mi astucia....lo sospeche desde un principio
Sinopsis
Sus armas son el "chipote chillón" y la "chicharra paralizadora". El "chipote chillón" es un martillo con un mango de plástico amarillo y una cabeza simétrica de plástico rojo. Es chillón porque tiene un silbato que chilla con el aire que expulsa el chipote al golpear. No es un arma así que tú digas ¡qué bruto cómo asusta al enemigo!, pero al Chapulín Colorado lo saca de apuros (aunque también llega a meterlo en aprietos, pero así es todo en la vida, ¿no?). Al sonar la chicharra se paralizan las personas y los objetos. Sonando una sola vez la chicharra el Chapulín paraliza al enemigo, y con dos chicharrazos los desparaliza. Existe un tercer elemento que más que un arma es una particular argucia: las pastillas de "chiquitolina". Al tomar una pastilla se reduce de tamaño a una estatura de 20 cm.
Crítica
Puntuación del crítico7¡Oh! ¿Y ahora, quién podrá defenderme?" Es la invocación al gran y único superhéroe latinoamericano vestido de rojo y amarillo que nos divirtió y nos enseñó mucho a través de los años. El Chapulín Colorado es un fenómeno de la televisión casi tan igual como el Chavo del Ocho. Es un personaje tan rico en matices e ideología que no podemos cansar de verlo así como de reírnos con su que hacer diario de ir salvando a las personas necesitadas por todo el mundo.
El Chapulín Colorado tal vez para muchos es un anti-héroe, pero como lo mencionó una vez su creador, realmente hay que ser un héroe para vencer los más grandes temores y enfrentarse a todos los peligros que se nos pone enfrente. Y razón no le falta. El hecho que nos hayamos acostumbrado a un modelo "norteamericano" de superhéroe no nos impide tener otra visión de las cosas, y en eso, la presencia del Chapulín es una fuente muy rica en información.
Este singular superhéroe tiene varias armas en su arsenal para luchar contra el mal y la injusticia. Allí están el famoso "Chipote Chillón", una especie de martillo que tiene la propiedad de desmayar a sus oponentes si el golpe se recibe en la cabeza. "La Chicharra Paralizadora", un terrible destino para quienes osan enfrentarse al Chapulín pues es capaz de paralizar al malhechor. "Las Pastillas de Chiquitolina" con las que el héroe del corazón puede reducir de tamaño a niveles insospechados, casi del tamaño de un dedo. Y finalmente "las antenitas de vinil" que son poderosos radares con los cuales el Chapulín es capaz de captar alguna presencia enemiga. En ocasiones también las puede ajustar para adquirir algún poder especial.
En fin, un superhéroe que no necesita de "Súper Sams" ni de intervención de terceros para hacer prevalecer la paz y la justicia en toda la galaxia. Aunque siempre existirá quien le diga "¡¡torpe!!".
El Chapulín Colorado tal vez para muchos es un anti-héroe, pero como lo mencionó una vez su creador, realmente hay que ser un héroe para vencer los más grandes temores y enfrentarse a todos los peligros que se nos pone enfrente. Y razón no le falta. El hecho que nos hayamos acostumbrado a un modelo "norteamericano" de superhéroe no nos impide tener otra visión de las cosas, y en eso, la presencia del Chapulín es una fuente muy rica en información.
Este singular superhéroe tiene varias armas en su arsenal para luchar contra el mal y la injusticia. Allí están el famoso "Chipote Chillón", una especie de martillo que tiene la propiedad de desmayar a sus oponentes si el golpe se recibe en la cabeza. "La Chicharra Paralizadora", un terrible destino para quienes osan enfrentarse al Chapulín pues es capaz de paralizar al malhechor. "Las Pastillas de Chiquitolina" con las que el héroe del corazón puede reducir de tamaño a niveles insospechados, casi del tamaño de un dedo. Y finalmente "las antenitas de vinil" que son poderosos radares con los cuales el Chapulín es capaz de captar alguna presencia enemiga. En ocasiones también las puede ajustar para adquirir algún poder especial.
En fin, un superhéroe que no necesita de "Súper Sams" ni de intervención de terceros para hacer prevalecer la paz y la justicia en toda la galaxia. Aunque siempre existirá quien le diga "¡¡torpe!!".
Calma, calma que no panda el cúnico





