Una Casa al Completo.
Sinopsis
Tras la muerte de su esposa en un accidente de coche, Danny Tanner, un periodista de San Francisco, tiene que sacar adelante a sus tres hijas pequeñas: D.J., Stephanie y Michelle. Con ellos conviven su cuñado Jesse y su mejor amigo, Joey, que le ayudarán en la difícil y diaria tarea de criar, cuidar y educar a las niñas.
Crítica
Puntuación del crítico8Luego de la muerte de su esposa, el periodista deportivo Danny Tanner (Bob Saget, que reemplazó al originalmente elegido John Posey), pidió ayuda a su amigo Joey (Dave Coulier), que es chistoso y bastante infantil, y su cuñado Jesse Katsopolis (John Stamos), para que lo ayudaran a criar a sus tres hijas, DJ (Candace Cameron) que para ese entonces tenía 9 años, Stephanie con 5 (Jodie Sweetin) y Michelle (Ashley and Mary-Kate Olsen) con sólo 9 meses de edad.
Una de las series de más éxito de finales de los ochenta y principios de los noventa fue Padres Forzosos. En la serie un padre, Danny, se queda viudo y con tres hijas (o sea como Emilio Aragón en Médico de Familia) y se le ocurre que para que le ayuden sería bueno llevar a la casa a su mejor amigo Joey y su cuñado Jesse. La verdad es que son un poco patanes y por eso parece mejor la idea del Doctor Nacho de llevar a casa a la Juani. Pero, más mal que bien, se hacen con el control y empiezan a vivir una vida normal. O al menos normal para lo que es una telecomedia. Las tres niñas son DJ, la mayor que pasa por esa época, tan bonita para los guionistas de la adolescencia; Stephanie, que aunque es adolescente, al final se pasa casi toda la serie perdida porque ni es la mayor ni la mona; y por último, la niña mona Michelle interpretada por las gemelas Olsen.
Pero hay más personajes. Becky es compañera de Danny y se acaba casando con Jesse. Como la lógica no cuenta en las telecomedias, para estar cerca del resto de la familia en vez de moverse a una casita del barrio se instalan en la buhardilla de la casa. Y luego tienen críos, pero ni por esas se mueven. Además, están la amiga del alma de DJ, la insoportable Kimmy, y su primer noviete (y casi único) Steve que tiene más hambre de lo normal.
Siempre iba corriendo a casa para poner el Canal + y verla, me encantaba.
Una de las series de más éxito de finales de los ochenta y principios de los noventa fue Padres Forzosos. En la serie un padre, Danny, se queda viudo y con tres hijas (o sea como Emilio Aragón en Médico de Familia) y se le ocurre que para que le ayuden sería bueno llevar a la casa a su mejor amigo Joey y su cuñado Jesse. La verdad es que son un poco patanes y por eso parece mejor la idea del Doctor Nacho de llevar a casa a la Juani. Pero, más mal que bien, se hacen con el control y empiezan a vivir una vida normal. O al menos normal para lo que es una telecomedia. Las tres niñas son DJ, la mayor que pasa por esa época, tan bonita para los guionistas de la adolescencia; Stephanie, que aunque es adolescente, al final se pasa casi toda la serie perdida porque ni es la mayor ni la mona; y por último, la niña mona Michelle interpretada por las gemelas Olsen.
Pero hay más personajes. Becky es compañera de Danny y se acaba casando con Jesse. Como la lógica no cuenta en las telecomedias, para estar cerca del resto de la familia en vez de moverse a una casita del barrio se instalan en la buhardilla de la casa. Y luego tienen críos, pero ni por esas se mueven. Además, están la amiga del alma de DJ, la insoportable Kimmy, y su primer noviete (y casi único) Steve que tiene más hambre de lo normal.
Siempre iba corriendo a casa para poner el Canal + y verla, me encantaba.
Elvira






