Sinopsis
Ranma y su padre viajan al valle encantado de China para mejorar las artes marciales que practican, sin embargo caen en unas charcas encantadas que los combierten en chica y oso panda respectivamente cuando se mojan, pero aqui sólo empiezan sus problemas, puesto que se mudan a la casa de Akane y la familia Kendo....
Crítica
Puntuación del crítico10Éste fue sin lugar a dudas, uno de los primeros éxitos del anime en España, gracias a la emisión de toda la serie (aunque en ocasiones de manera mutilada y censurada) por parte de Antena 3, lo que es imperdonable es que nunca la hayan repuesto. Las serie fueron dos tandas: la primera de sólo 18 capítulos a modo de tanteo y una segunda tanda ya de 143 episodios.
La serie es un derroche de imaginación por los cuatro costados, hay todo un elenco de personajes a cada cual más entrañable: desde Ranma, pasando por Akane, Ryoga, el abuelo viejo-verde, Shampoo (que se convertía en una gata cuando se mojaba, siempre loca por los huesos de ranma), Moose (se convertía en pato y contaba con más artilugios que ni el inspector Gadget), Kasumi y Nabiki que eran las hermanas de Akane.
Bajo la imagen de comedia que tiene la serie, se encierran multitud de tramas y un tratamiento y evolución de personajes como se ha visto en pocas series. Cabe destacar la encrucijada en la que siempre se encuentra Ranma; atrapado en entre dos sexos, aunque siempre primará la parte masculina debido a su enamoramiento de Akane, éste mismo personaje será el catalizador de muchas historias, que decir del entrañable P-Chan, Ryoga cuando se moja se convierte en el mítico cerdito negro con el que Akane juega y claro teniendo en cuenta que Ryoga no se atreve a declarar sus sentimientos la situación para el pobre es un tanto incomoda.
En la serie abundaban las peleas, las luchas, los malentendidos, así como multitud de escenas picantes con alguna/s de las protagonistas desnudas (lo que levantó las iras de los padres más carcas, que se indignaban xq sus hijos veían alguna tetilla.... en fin que le vamos a hacer así es este país).
La sucesión de chistes en continua y a pesar de ello, debido al carisma y dinamismo de los personajes, evita que la serie caiga en la monotonía y en la rutina habiéndose convertido en la obra adaptada al anime más popular de Rumiko Takahashi.
La animación a pesar de ser algo antigua, ya la quisieran para si mismo el 80 % de las series actuales, la música estaba a la altura de las circunstancias con unos openings que pasarán a la historia.
No se vosotros pero a mi me encantaría verla de nuevo, ya que los pocos capítulos que he podido ver últimamente me ha confirmado lo que ya sabía: por ésta serie no pasan los años y siempre será recordada como una de las mejores series de anime que han pasado por nuestro país.
La serie es un derroche de imaginación por los cuatro costados, hay todo un elenco de personajes a cada cual más entrañable: desde Ranma, pasando por Akane, Ryoga, el abuelo viejo-verde, Shampoo (que se convertía en una gata cuando se mojaba, siempre loca por los huesos de ranma), Moose (se convertía en pato y contaba con más artilugios que ni el inspector Gadget), Kasumi y Nabiki que eran las hermanas de Akane.
Bajo la imagen de comedia que tiene la serie, se encierran multitud de tramas y un tratamiento y evolución de personajes como se ha visto en pocas series. Cabe destacar la encrucijada en la que siempre se encuentra Ranma; atrapado en entre dos sexos, aunque siempre primará la parte masculina debido a su enamoramiento de Akane, éste mismo personaje será el catalizador de muchas historias, que decir del entrañable P-Chan, Ryoga cuando se moja se convierte en el mítico cerdito negro con el que Akane juega y claro teniendo en cuenta que Ryoga no se atreve a declarar sus sentimientos la situación para el pobre es un tanto incomoda.
En la serie abundaban las peleas, las luchas, los malentendidos, así como multitud de escenas picantes con alguna/s de las protagonistas desnudas (lo que levantó las iras de los padres más carcas, que se indignaban xq sus hijos veían alguna tetilla.... en fin que le vamos a hacer así es este país).
La sucesión de chistes en continua y a pesar de ello, debido al carisma y dinamismo de los personajes, evita que la serie caiga en la monotonía y en la rutina habiéndose convertido en la obra adaptada al anime más popular de Rumiko Takahashi.
La animación a pesar de ser algo antigua, ya la quisieran para si mismo el 80 % de las series actuales, la música estaba a la altura de las circunstancias con unos openings que pasarán a la historia.
No se vosotros pero a mi me encantaría verla de nuevo, ya que los pocos capítulos que he podido ver últimamente me ha confirmado lo que ya sabía: por ésta serie no pasan los años y siempre será recordada como una de las mejores series de anime que han pasado por nuestro país.
William el Sangriento



