La Naranja Mecánica particular de Haneke
Sinopsis
En un camping, un muchacho va a uno de los apartamentos a pedir unos huevos. Ese sólo es el inicio de una vorágine de horror y muerte.
Crítica
Puntuación del crítico6Película minimalista, de claras resonancias teatrales donde Michael Haneke, preocupado por el proceso de insensibilización de la sociedad frente a la representación de la violencia en los medios de comunicación, se dedica a tocar la fibra de la gente con el mayor realismo y crudeza posible.
El film se centra en la agresión que sufren un matrimonio y su hijo encerrados en su propio hogar de veraneo por dos jóvenes psicópatas, Peter y Schorschi, para que nos entendamos, los equivalentes a Álex y el drugo "lerdo" de La Naranja Mecánica respectivamente. Haneke copia hasta el traje blanco de Álex y sus drugos, (adaptándolo a su película, claro) aquí es corto y bastante ridículo, tanto o poco más que la interpretación de Frank Giering (Peter) que no trasmiten lo que por ejemplo sí conseguía trasmitir el personaje del que proviene, aquí el "supremo" da más sensación de ser un pijo estúpido que un cabronazo de aspecto amenazador. La película se hace, por momentos, lenta y pesada, pasándose los personajes más de medio metraje sentados en los sofas, psicópatas enfrente de víctimas y contando del uno al "nosecuánto" para ver a quién le toca ser la próxima víctima.
Haneke cuenta con buenas intenciones pero se queda en un pretencioso ejercicio de cine hiriente en ocasiones un tanto desprovisto de originalidad.
El director austriaco correría mejor fortuna con el film La Pianista, a mi parecer bastante superior a éste
El film se centra en la agresión que sufren un matrimonio y su hijo encerrados en su propio hogar de veraneo por dos jóvenes psicópatas, Peter y Schorschi, para que nos entendamos, los equivalentes a Álex y el drugo "lerdo" de La Naranja Mecánica respectivamente. Haneke copia hasta el traje blanco de Álex y sus drugos, (adaptándolo a su película, claro) aquí es corto y bastante ridículo, tanto o poco más que la interpretación de Frank Giering (Peter) que no trasmiten lo que por ejemplo sí conseguía trasmitir el personaje del que proviene, aquí el "supremo" da más sensación de ser un pijo estúpido que un cabronazo de aspecto amenazador. La película se hace, por momentos, lenta y pesada, pasándose los personajes más de medio metraje sentados en los sofas, psicópatas enfrente de víctimas y contando del uno al "nosecuánto" para ver a quién le toca ser la próxima víctima.
Haneke cuenta con buenas intenciones pero se queda en un pretencioso ejercicio de cine hiriente en ocasiones un tanto desprovisto de originalidad.
El director austriaco correría mejor fortuna con el film La Pianista, a mi parecer bastante superior a éste
Pirus






