Waster
desde Madrid
, España
Domingo, 30 de Octubre de 2005 a las 23:59
Una comedia inteligente, con un permanente deje nostálgico de tristeza. Sabe hacerte mantener la sonrisa en todo momento, y en ocasiones provoca carcajadas, a pesar de su tono parsimonioso y relajado, casi exento de acción de cualquier tipo. Los diálogos son escasos, pero certeros, bien pensados, sin que sobre una sola palabra.
Pero el centro de la película es Bill Murray : llena la pantalla con su permanente inexpresividad, con un pequeño rictus de los labios o desviando la mirada hacia un punto u otro de la pantalla. Su actuación es más que apoteósica, si no gana el óscar este año por ella, no lo ganará en su vida.
Sobre su patético y aburrido personaje se sustenta todo el sentido del humor, el dramatismo y la emotividad (que no efusividad) de la película.
Además, está llena de esos planos aparentemente anodinos con los que Jarmusch construye sus películas : no son siquiera planos ambientativos, los ires y venires por las carreteras son otra parte del personaje central.
Las mejores escenas son los encuentros y desencuentros con las mujeres (todo un recorrido, un par de veces con intención satírica, por la actual América) que un día formaron parte de su vida, así como el diálogo con el muchacho de los sandwiches.
Que nadie se espere emotivos reencuentros, escenas potitas : el tema de la carta del hijo es una simple excusa (propia de Kafka) para que Jarmusch pueda exponer, bajo su siempre curioso punto de vista, el vacío vital del hombre contemporáneo.
En resumen : una película inteligentísima, divertida, muy notable, que consigue colmar sus difíciles pretensiones, con indomable ingenio oculto bajo lo -en apariencia- anodino de sus escenas. Magnífica.