¿Cuántas veces habéis pretendido romper mis sueños, tachándolos de infantiles? ¿Cuántas veces habéis tratado y tratáis de hacerme uno de los vuestros, y a que fin? Y ahora, cuando vuestra estrategia no ha funcionado, me habéis convertido en un “bicho raro”. “Mírale, ahí va el raro”, diríais y diréis sin duda. Después con el tiempo, algunos me aceptáis y otros me seguís mirando por el rabillo de vuestros insidiosos ojos. Una persona de 30 años que lleva una camiseta de los X-Men no puede ser normal ¿no es cierto? Ahora juego a que creáis que os sigo el juego. Me arrojo a vuestra sociedad a pecho descubierto, me camuflo entre los vuestros. Pero no me escondo. Nací con sangre a cuatricomía y vivo con los ojos inyectados en tinta, y la cabeza en un mundo en el que los extraterrestres vienen de lejanos planetas para salvarnos, en el que los millonarios usan corbata y traje con capucha y en el que hay una especie de humanos que han nacido con un gen que les dota de poderes. ¿Podéis rebatirme diciendo que son mas interesantes las corbatas, el estrés, el apretón de manos vacuo, el triunfo sobre la nada? Aplaudid si creéis en las hadas...
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