Eben Adams es un joven pintor que busca fortuna por las frias calles de Nueva York. Entra en una galería de arte sin mucha convicción y aunque la dueña le recrimina que pinta sin amor le compra un cuadro.
Crítica
Puntuación del crítico: 10
Fascinante historia de amor atemporal que supone una de las cumbres del subgenero romantico-fantasmal, junto con "El fantasma y la señora Muir", "Laura" o "Vértigo". Se trata de un cuento trágico en el que un hombre sólo es capaz de hacer su trabajo (la pintura), inspirandose en una imagen de la muerte (Jennie). El espacio y el tiempo se confunden cada vez que Eben se encuentra con Jennie, en un espectral Central Park maravillosamente fotográfiado por August (quien sería sustituido al final debido a que murió). Cada uno de estos encuentros son lo mejor de la película. Jennie surge de la niebla y se va desarrollando poco a poco la historia de amor y del retrato de Jennie, mientras esta va creciendo. Todo magnificamente acompañado con la música de Tiomkin, y Herrmann que compone el tema central, que es cantado de una manera sobrecogedora por Jennifer Jones. Los momentos que preceden a la aparición de Jennie se encuentran plasmados en pantalla como si esta fuera un lienzo, las imagenes cobran textura de cuadro, para introducirnos en el mundo mental de Eben Adams, quien es posible que invente a Jennie para poder subsistir. Es de destacar la escena final en el faro, que es la escena de mayor carga emocional y visual, en la que la fotografía se torna sepia, supongo que debido al cambio de operador. Grandes interpretaciones de Cotten y Jones, con la que hicieron un gran trabajo de vestuario y maquillaje para que pareciese cada vez mayor, y el magnifico reparto de secundarios Ethel Barrymore, Lillian Gish, Cecil Kellaway. Una frase mágica que resume toda la película: «Nada muere, todo cambia -dirá Jennie-. Hoy es el pasado de otro tiempo».
Al Sampietro
Ficha de Película enviada por Joseph Sampedro el 3 de Octubre de 2003
Maravillosa. No entiendo como siendo yo un fan acérrimo de Jennifer Jones me ha ya costado tantos años ver esta película. Los efectos especiales son muy llamativos para la epoca y las fantasmagoricas imagenes de Jennifer Jones en Central Park son increibles. En cuanto a los colores que se usan en la secuencia de la tormenta, a mi también me llamó mucho la atención aunque no son porque cambiasen los directores de fotografia, supongo que Dieterle es el causante, hay varias versiones en internet del porque del uso de los colores, la teoria más aceptada es el momento cumbre en el que amor entre los personajes pasa de ser un sueño o algo imposible a ser real, asi pasa del blanco y negro al verde (asociado al miedo y a la esperanza), de ahí al naranja (la felicidad), y de ahi a todos los colores que es cuando se ve el cuadro de Jennifer Jones en technicolor.
La historia es original y la ambientación muy chula, pero aparte de eso te acaba resultando todo un poco absurdo. Bonito y absurdo a la vez, quizás, pero vaya.
Una Obra Maestra indiscutible. Excelente fotografia y atmosfera. Las escenas de cuadritos transparentes como si de un cuadro se tratara son impresionantes y los encuentros con Jennie con esa atmosfera son magicos, la naturalidad de los hechos, el contraste, la confusion de no acordarse de cosas anteriores de jennie le dan una vitalidad unica e incluso produce miedo en pensar lo que es y el no poner escapar de su destino del que no hay salvacion posible.