Drabbles
Un burbujeo brotaba de la herida en el cuello del pobre desgraciado que yacía en el pasto, con la cara desencajada por el horror y un ademán de muñeco desmanejado. Un ronroneo, y hundió el hocico con ansia en el líquido aún caliente y pe
Hermione sollozaba, inquieta, hecha un ovillo en un rincón. Sentada en un peldaño de la escalera principal, apoyaba la cabeza sobre sus rodillas, gimiendo. Alguien se sentó a su lado, y la rodeó con unos fuertes brazos. El aroma a madera y menta le m
Drabbles
Remus, sentado en la orilla de la cama, sollozaba con la cabeza entre sus manos, mojadas por el llanto. Le dolía el pecho terriblemente, y, abatido, dejó caer su cuerpo sobre el colchón, sin dejar de cubrir sus ojos, como si temiera mirar alrededor tras la p
Drabbles
Snape lloraba lágrimas de sal, con la vista fija en la oscuridad a través del cristal. Emboscado en una esquina de la habitación, se mantenía estático, sin dar caso al tiempo, que pasaba lánguidamente mientras sus recuerdos se escurr&iac
Corría desesperado, tropezando con arbustos y ramas espinosas que le desgarraban la piel y las vestiduras. Sentía cómo el aire escapaba de su boca a borbotones, y recuperaba sólo una nimia parte ; boqueaba intentando llenar sus pulmones de vida, no po
Corría desesperado, tropezando con arbustos y ramas espinosas que le desgarraban la piel y las vestiduras. Sentía cómo el aire escapaba de su boca a borbotones, y recuperaba sólo una nimia parte ; boqueaba intentando llenar sus pulmones de vida, no po
Su historia Cap. 5
Su historia Se respaldó en el banco, tirando con cuidado de la tela de tafetán roja, para descubrir algo parecido a un pergamino, que cogió con precaución. Dejó la cajita a su lado, y desplegó aquello, descubriendo una fotografía
Buscándote Cap. 4
Buscándote Cap. 4 De repente la lechuza salió volando de su hombro, donde se había posado, y planeando se posó en la acera de enfrente, donde ella fue a buscarla. Había algo en el suelo, una especie de cajita pequeña junto a un sobre, e
La Añoranza Cap. 3
La Añoranza Suspiró, y se acomodó en la silla, cerrando los ojos y expirando suavemente el aire que había llenado sus pulmones, intentando relajarse ; aún así una desagradable sensación llenaba su estómago, como si unas cos
La Angustia Cap. 2
La Angustia El silencio del genocidio fue roto por murmullos y rudios, provenientes de muchos lugares. Sólo entonces empezaron a ver cómo algunos cuerpos se movían, algunos quitándose los cuerpos sin vida de encima, otros saliendo de improvisados esco